Si puedo elegir, voy de vacaciones a Nerja (Oct. 2013)

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Nuestra sospechosa de hoy era ella, Julia. María Garralón. Supongo que cuando lea esto pensará “otra vez” e incluso “qué hartura”. Jo, es que Julia de Verano azul fue mucho. Y también supongo que aquel éxito la devoró un poquito como dicen que sucede cuando ganas un Goya o un Oscar, que más que pan bajo el brazo, llevan consigo una penitencia o una maldición.

Por eso me ha encantado la respuesta de que siempre que puede va a Nerja de vacaciones. Qué concesión a la nostalgia tan bonito. A mí Nerja, de pequeño, me parecía el paraíso. Lo veía en la tele y pensaba “no hay sitio más chulo en el mundo. Nerjaaaaa”. Era mi Rosebud de ‘Ciudadano Kane’ pero en infantil. Porque además fantaseaba con que si iba a Nerja de vacas me encontraría con Julia. Porque estaba un poco enamorado de ella. Bueno, tal y como se enamoran los niños o como yo me pudiera enamorar rollo Capitán Brando. Me parecía divina. Y sí, tenía obsesión con la serie y con ella.

Me molaba aunque entonces se dijera me flipaba. Y durante mucho tiempo la buscaba en la tele y siempre la encontraba. Tanto la serie como a ella. Debieran contratarla ya no sólo como actriz tierna donde las haya, sino también como fetiche de buena suerte porque allí donde ella sale salta la bomba de las audiencias. Hace nada, con el Hotelito en el Fernán Gómez consiguieron un arranque de temporada estupenda y ahora en el microteatro, la tía arrasa. Da buen rollo. No os digo más que acordarme de su pelo rubio sobre el barco Chanquete y su guitarra me sirvió para que me cambiara el karma, y yo soy muy chacra oclusivo.

Pero es que aquello sí que era un verano. Y sin necesidad de los diamantes de Tiffanys y quien dice diamantes dice cualquier bolso y/o chaqueta de colección que me quitan la vida. Al final, pese a mis devaneos con el qué me pongo cada mañana, voy a ser más sencillito de Holly Goligthly. Viene bien recordar de donde procedes. Del bocata de frankfurt y la fanta mientras ves la tele en cangrejeras. Gracias María por hacerme tan feliz entonces.

 

 

¿Muslo o pechuga?

Muslo.

¿Lava a mano o a máquina?

A máquina.

¿Cómo recibe en casa?

Divinamente.

Su popularidad aumenta de día en día, ¿es fruto de una sutil estrategia?

No, es fruto de la normalidad.

¿Una diva nace o se hace?

Pues no lo sé, no lo he sido nunca.

¿Siempre ha querido ser una estrella?

No.

¿De todas sus facetas, actriz, modelo y cantante, cuál es la que más le gusta?

Por eliminación, la de actriz.

Le da mucho a su publico, ¿qué es lo que el público le da a usted?

Mucho cariño.

¿Le afectan las malas críticas?

Lo justo.

¿Recibe cartas amenazadoras de sus admiradores?

Jamás.

¿Cuál es la mayor estupidez que se ha dicho de usted?

Pues gracias a Dios no recuerdo ninguna.

Matt Cimber estuvo casado con Jayne Mansfield. ¿Ve algún paralelismo entre su carrera y la suya?

Pues no, bueno que soy rubia como ella.

Una cara estupenda, un peinado estupendo. ¿Quién fue el peluquero? Quiero conocer la historia de su peinado

Mi pelo tiene poca historia.

¿Su peor maquillaje?

El de recién levantada.

¿Hace algún deporte para conservarse?

No, a veces bailo.

¿Hay algo que no se compraría jamás?

Sí, un animal exótico.

¿Sus piernas se parecen a las de Addy Ventura o a las de Rachel Welch?

A las de mi madre, que también las tenía muy bonitas.

¿Se siente musa de los homosexuales?

Musa no lo sé pero me quieren mucho.

¿Por qué los hombres realmente interesantes no resultan nunca sexys?

Eso no es verdad, es cuestión de buscar la parte sexy.

¿A cuántos hombres ha olvidado?

A ninguno.

¿Qué le pediría al ser amado?

Que me quiera de verdad.

¿Qué es lo que más te chifla y lo que más te amuerma del amor?

Lo que más, las mariposas en el estómago. Lo que menos, no tener nada que decirnos.

¿Cuándo conoció a su marido? Porque su marido es parte de tu historia.

Muy joven, claro que es parte de mi historia, tengo dos hijos con él.

¿Hay más cosas que debería saber y que no sé?

Seguramente.

Siempre que me subo a un ascensor o me meto en una cabina telefónica, me entran unas ganas terribles de orinar, ¿a usted no le pasa?

A mí lo que me entra es un agobio espantoso porque soy claustrofóbica.

Dígame algo agradable

Hace un día precioso, ¡disfrútalo!

¿Es creyente? A mi manera.

¿Cuánto personal tiene a su servicio? Ahora, a nadie.

¿Dónde va de vacaciones?

No tengo sitio fijo pero si puedo elegir, Nerja.

¿Olga Guillot o Bryan Ferry?

Cada uno en su momento.

¿Almendra cruda o tostada en la gallina en pepitoria?

Siempre tostada.

¿Divine o Sara Montiel?

Sara Montiel que es más de casa.

¿Excitantes o tranquilizantes?

No necesito nada.

¿Considera que comer ostras es moral y comer caracoles inmoral?

No, las dos cosas están riquísimas.

¿Qué tipo de mujer será dentro de 50 años?

Ja ja ja, dentro de 50 años no sé lo que seré.

¿A quién le gustaría parecerse y sin embargo a quién acabará pareciéndose irremediablemente?

Nunca he pensado en parecerme a alguien, pero indudablemente repito muchas cosas de mi madre.

¿Qué es lo que nunca le han preguntado y mataría por contestar?

Prefiero la improvisación, cuando me preguntan contesto, y no mataría por nada.

Fuente: SospechososHabituales
© Luis Nemolato | Madrid