Compañeros – Temporada 9

 

T9C1. Menudo día para casarse

Parece que no iba a llegar el día en el que Alfredo fuera a asentar la cabeza y de que una mujer le llevara cogido del brazo al altar. Ese día ha llegado. Sólo quedan unas horas para que Alfredo y Lucía contraigan matrimonio. Pero como en toda boda de buena familia que se precie, siempre sucede algún imprevisto de última hora. La noche de antes a la ceremonia, los compañeros de Alfredo, por un lado, y las compañeras de Lucía por otro, preparan una disparatada despedida de solteros. Con unos ingredientes como la música de los 80, alguna copita de más, y, alguna que otra sorpresa vestida de mujer, la diversión está garantizada. Sin embargo, lo que un principio se presentaba como una noche prometedora, parece no acabar nada bien para el futuro esposo. Debido a la impresionante reseca con la que se levanta, Alfredo no recuerda nada de lo vivido en la despedida. Esta laguna en su memoria, provoca más de un malentendido entre todos los personajes. Algo sí que tiene claro, su cartera con un cheque de 2500 euros al portador ha desaparecido. Ahora no puede pagar el menú que iba a preparar Luis para el banquete. Los problemas para Alfredo se van sucediendo unos detrás de otros. No me extraña, «Menudo día para casarse»..

Mientras, en el Azcona las cosas no marchan mucho mejor. Aulas vacías, alumnos arremolinados, pancartas de protesta, conforman el quinto día de huelga de los estudiantes contra la Ley de Universidades. Para colmo de males, Tere no está dispuesta a soportar un día más el atrincheramiento de los alumnos y toma una decisión: sancionarles por faltar a clase. Duna, cabecilla de la huelga, anima a sus compañeros a encerrarse de forma pacífica por la noche en el colegio. Sin embargo, la protesta detona en todo, menos en pacífica, cuando un grupo de piquetes agrede a una estudiante. ¿Quién será está alumna?

La relación entre Martín y Duna va viento en popa, aunque no quita que de vez en cuando discutan cuando el espíritu luchador de ella sale a relucir y choca con la pasividad de él. A Martín le molesta que ella siempre se tome todo a la tremenda. La inesperada visita de su padre y su hermana hace que se quiebre la tranquilidad de la pareja.

T9C2. Máscara

Al grito de ¡acción!, Max va a dirigir su primer cortometraje, basado en El Fantasma de la Ópera. El proyecto que realizó la clase de 4ºC ha sido seleccionado por el colegio para presentar al Azcona en el certamen interescolar. Max como director no ha sido muy legal. Ya que sabiendo que su guión, donde el gore es el principal ingrediente de la historia, no iba a ser escogido, presentó el guión de Duna. Pero con lo que no contaba Max es que Tere iba a nombrar a Luismi supervisor del corto. Con todo, la pandilla se pone manos a la obra. Max como director y protagonista, Serpa como cámara, Leo con el papel de la protagonista y el resto interpretando los distintos personajes del corto.

El regreso a Ciudad Real es para Martín como él se lo había supuesto, infeliz. Su padre se siente culpable y es incapaz de rehacer su vida, esto hace que la depresión de su madre se agudice y su hermana, pase de todo. En el instituto la situación no es mejor. El reencuentro con sus compañeros es hostil. La única persona que muestra algún interés por él, es su exnovia, Laura. Pero para Martín es demasiado tarde. Ella no estuvo a su lado en los momentos en los que más necesitó su apoyo durante su estancia en el centro de menores. Mientras, en Madrid, Duna le echa mucho de menos. Sin quererlo se produce un acercamiento entre ella y Pablo. Pero Duna lo tiene muy claro. Sabe muy bien con quien quiere estar.

Alfredo y Lucía, ya marido y mujer, ponen rumbo hacia su luna de miel. Su destino, Méjico. Aprovechando el viaje, Lucía lleva unas cajas con medicamentos para donarlos a una ONG, «Salud para el desarrollo». Todo se presenta a las mil maravillas. Un hotel de lujo, sol, playa. Sin embargo, a raíz de un malentendido con las cajas de medicinas, que son entregadas a la persona equivocada, el viaje se complica para los recién casados. Dicha confusión llevará a la pareja, en su afán por recuperar los medicamentos, a sufrir más de un peligro en tierras aztecas.

A quien realmente se le va a complicar la vida, es a Cristina. Ella quiere jugar a ser mayor y por ello quiere actuar como tal. Al sentirse atraída por Pablo, ella misma se invita a la fiesta que se va a celebrar en el pub de donde él es relaciones públicas. Con la excusa de que se va a estudiar a casa de una amiga, Cristina miente a Marisa. Sin embargo, Marisa acaba enterándose.

T9C3. Todos somos el fantasma de la ópera

Serpa y Pablo siguen traficando con drogas sintéticas. Pablo ha escondido una bolsa de pastillas en el baño del colegio y Serpa la recoge y deja bajo el lavabo el dinero para pagar a su compañero la mercancía. Félix entra en el servicio detrás de él y descubre el dinero caído en el suelo. Félix intenta encontrar al dueño del dinero y se extraña de que nadie lo reclame ya que se lo ha comunicado tanto a profesores como a alumnos. Sin embargo, Javier se adueña del dinero provocando el enfrentamiento entre Serpa y Pablo.

Después del accidente que se produjo durante la grabación del corto, en el que Max resultó herido, Tere amenaza con prohibir su realización. Max está preocupado por las secuelas que le pueden quedar en la cara con motivo de la explosión. Sin embargo el joven sorprende a sus compañeros ya que quiere seguir trabajando en el proyecto a pesar del accidente. Duna confiesa a Martín que el guión del corto lo escribió pensando en él y le pide que pinte los decorados. Sin embargo Martín que está celoso por la relación que se ha establecido entre Duna y Pablo se niega a realizarlos.

Además, Alfredo, Lucía, Bego y Félix ya viven juntos. La convivencia es difícil y sobre todo a Lucía le cuesta mucho adaptarse a su nueva vida. Lucía no está de acuerdo con el consumismo que se lleva a cabo en su nueva casa y cree que a Bego la conceden demasiados capricho e intenta reducirlos y tan sólo comprar las cosas necesarias para vivir. Sin embargo, Alfredo que mantiene una relación muy especial con su hija, y que no comparte la opinión de su mujer, se alía con Bego para conseguir todas las golosinas que Lucía no les permite comprar.

T9C4. Cinco minutos

En este colegio no paran. Si hace unas semanas realizaban un corto para una certamen interescolar, ahora tienen que formar un equipo de baloncesto para un campeonato entre colegios. Sólo se admiten 10 fichas, y todos quieren participar, tanto chicos como chicas. Y es ahí donde reside el problema. Los tíos no quieren formar parte de un equipo de «patosas». Este machismo hiere a las féminas que prefieren hacer un equipo por su cuenta. Duna pide a Martín que les eche una mano, y aunque en un principio eso de correr en calzoncillos detrás de un balón no es lo suyo, acaba accediendo. Y no sólo él, sino toda la pandilla, con tal de ganar al equipo de Pablo.

Ha llegado el momento de dictar sentencia en el juicio de Carlos. Sin embargo, para que pueda salir en libertad vigilada, su entorno social ha de ser favorable para su reinserción. Pero las declaraciones de sus amigos no apuntan a su favor. No quieren saber nada de él. Alfredo trata de convencer a la pandilla para que apoyen a Carlos y le den una segunda oportunidad.

Félix no está pasando por una buena racha y eso se lo nota en su manera de comportarse en las clases. Creyendo que Cristina ha escrito una nota ofensiva hacia él, de forma tajante le pide que se marche de clase. Este malentendido y el hecho de que Félix haya decidido expulsarla tres días de su asignatura, provoca un distanciamiento en su relación con Marisa. La profesora no comprende su actitud, cuando él siempre ha creído que echar a los alumnos era un premio, y no un castigo.

Jose no se concentra y los exámenes de su oposición están a la vuelta de la esquina. Luismi y Javier acuerdan un pacto para ayudarla. Javier no pasará tanto tiempo en casa para no distraerla, mientras que Luismi, aprovechando que da clases particulares a Leo, puede ayudar a Jose en sus estudios.

A Lolo le gusta una chica de su clase, pero para colmo, ella ya tiene novio. Se da cuenta que Martín tiene mucho tirón entre las chicas del colegio. Ni corto ni perezoso, su único afán será averiguar el secreto de su primo con el sexo opuesto, para después llevarlo a la práctica. Lolo se convertirá en un «pequeño Martín».

T9C5. Y Dios, ¿de qué lado está?

Guillermo se ha adelantado a Duna, y le ha contado a Berta su versión de los hechos de lo sucedido en su cuarto. Según Guillermo, él entró en la habitación de Duna con la única intención de arroparla, mera preocupación por la hija de su novia. Sin embargo, para ojos de Duna la cosa es bien distinta. Se siente rara cuando él está cerca suya, su forma de mirarla y de tocarla convierten a Guillermo en un personaje despreciable. Duna busca apoyo en sus amigos, y decide contárselo a Martín y a Leo, a pesar de no estar tan segura del verdadero comportamiento de Guillermo. Martín, aprovechando que ha quedado con él en la redacción del periódico para darle unos dibujos, quiere averiguar la verdad de todo el asunto. Duna, tratará entonces, de autoconvencerse de que no hay nada malo en él, asistiendo a una obra de teatro suya acompañada de Martín.

Nadia recibe una terrible noticia en el colegio. Su hermano Paco, reportero de guerra en Afganistán ha muerto a manos de los talibanes. Su muerte cae como un jarro de agua fría entre los alumnos y los profesores del Azcona. Marisa, aprovecha una de sus clases, para mostrar a los chavales unas diapositivas de los distintos horrores cometidos por el ser humano, y según ella, la mayoría de ellos en nombre de Dios. Jaiza no está de acuerdo con la exposición de la maestra. Las fotos y las palabras de Marisa calan muy hondo en Bego, que no se resiste a hacer algún comentario al respecto en casa. Lucía recrimina a Marisa la falta de imparcialidad de su clase y como contrapartida a ello, Lucía argumenta ante los alumnos que a pesar de haberse cometido crímenes en nombre de la religión, no todos se han debido a ella. Sin embargo, las dos profesoras sin darse cuenta, han antepuesto sus propios intereses a los de los alumnos, especialmente de Nadia y de Jaiza.

Y no sólo, Marisa y Lucía acaban teniendo una charla sobre su libertad de cátedra con la directora del colegio. Javier, también se ve en la obligación de acudir al despacho de Tere. ¿El motivo? El siguiente: para una vez que el joven profesor de dibujo se toma en serio lo de sus clases y los chavales muestran interés, Félix se tiene que ir de la lengua. El Bacterio, no puede dar crédito a lo que ven sus ojos, cuando contempla con asombro a dos modelos desnudos, posando para los alumnos de dibujo.

El lavaplatos de la familia Torán no funciona. Menudo problemón. Aunque el empeño de Félix, Lucía y Bego sea el de llamar a un técnico para arreglar la avería, Alfredo está convencidísimo de que no hace falta pagar una cuantiosa factura cuando tienen a un verdadero profesional en la materia: a él mismo. Quién ha dicho que la física estuviera reñida con la «chapucería».

Tras escuchar un concierto, a Max le aflora la vena musical: quiere formar un grupo de música. Él y Serpa se ponen manos a la obra, en busca y captura de futuros bajistas.

T9C6. Amor imposible

Duna no puede quitarse a Guillermo de la cabeza. Tras el acoso del baño, su susceptibilidad está a flor de piel. Jugando al baloncesto, arremete contra Serpa, harta de sus manoseos durante el partido. Se siente intimidada. Todo el equipo flipa ante la paranoia de Duna. Ni siquiera Martín entiende su comportamiento. Por otro lado, con el dinero que ha cobrado Martín por la publicación de sus dibujos, invita a Duna a pasar la noche juntos. Sin embargo, las obsesiones de ella vuelven a surgir, provocando que la relación entre la pareja adolescente se tambalee.

A Cristina se le está yendo de las manos el tema de las pastillas. Para comprarlas y después pasarlas en el colegio con Pablo, coge 100 euros que tenía Marisa guardados para la compra semanal. Ella no suelta prenda y llega, incluso a chantajear a Emilio para que confiese a Marisa que él fue quien cogió el dinero para videojuegos.

Carlos ha salido del centro de menores. Sin embargo, su regreso al Azcona no va a ser un camino de rosas. Muchos profesores, alumnos y padres no comparten la idea de Alfredo de que el chico vuelva a las clases. El Consejo Escolar ya acordó en su momento su expulsión del centro educativo. Pero la presión de Alfredo, hace que se convoque un consejo escolar extraordinario. El profesor pide a Martín que hable con la pandilla para que voten a favor, sin saber que la clase de Duna ha votado en contra del retorno de Carlos.

Max, intrigado por la simbología del tatuaje de Leo, pregunta a Montse que le cuente con pelos y señales cuándo se lo hizo. Tanto ella como la protagonista, Leo, relatarán a Max una bella y mágica historia de cómo llegó el tatuaje al ombligo de Leo. Para ello se remontarán un año antes al viaje que realizaron ellas dos junto a Duna a tierras aztecas.

El Azcona organiza uno de sus famosos videomatones para que todo el quiera deje grabada su opinión sobre qué pasa después de la muerte.

T9C7. Paso de hacer lo que diga mi madre

La integración de Carlos en el colegio no es tarea fácil. Algunos padres no están de acuerdo con los resultados de la votación y cesan a Rocío de su cargo como presidenta de la APA. Deciden encerrarse con los alumnos de cuarto para que se celebre un nuevo Consejo Escolar. Carlos se siente decepcionado y solo. Sus amigos de la pandilla no quieren saber nada de él. Leo y Martín son los únicos que le muestran su apoyo y le animan para que no decaiga.

Pablo debe pasta al Pinzas por las pastillas que quitó Marisa a Cristina. El dinero que consiguieron con la venta de la chupa de Serpa no es suficiente. El camello le da un ultimátum para que le pague la deuda. Cristina que asume su parte de culpa por haberle metido en esta movida con el Pinzas, se le ocurre la genial idea de organizar una fiesta en el pub donde Pablo es relaciones públicas para recaudar dinero para el viaje de fin de curso. ¿Por qué este cambio de actitud en Cristina con sus compañeros de clase? ¿Qué tendrá entre manos?

Por otro lado, Marisa encargada de la investigación de los trapicheos con pastillas en el colegio, inicia su ronda de preguntas con Serpa, dado que él fue el que dio la voz de alarma.

Félix hace mucho que ha dejado de creer en sus clases. Sus alumnos han perdido ese afán de curiosidad, de disfrutar aprendiendo. No toman interés por lo que estudian, buscan sólo el aprobado. Todo ello se ve confirmado cuando los chavales exponen sus trabajos sobre el arte de Altamira. Félix se lleva las manos a la cabeza al oír las barbaridades que cuentan o la falta de superación en cada uno de ellos.

Luis está empeñado en que algún día su método sobre quinielas científicas sea eficaz. Pide a Rocío que la eche para esa semana, él no puede. Cuando Rocío y Lolo llegan a la administración de lotería, el resguardo con los resultados no aparece. Tienen dos alternativas: o bien le dicen a Luis y a todos los miembros de la peña que han perdido el boleto y que no han podido echar la quiniela, pero qué pasaría si esa semana tocase, o bien, rellenar un nuevo boleto con otros resultados, puesto que ni madre ni hijo saben la combinación con la que todas las semanas juega la peña.

Javier está convencido: Jose le pone los cuernos con otro. Últimamente su chica no hace más que rehuirle y mostrarse indiferente. A Luismi le cambia la cara, creyendo que Javier le ha descubierto. Javier trata de sonsacarle para que cante, seguro que él sabe quién es el amante de su novia.

T9C8. Con nosotros nadie ha contado

A Duna no se le presenta un buen día. Para empezar la mañana, se ha levantado resfriada. En mitad de la clase de Félix se marcha al encontrarse indispuesta y con fiebre. Ya en casa ve a Guillermo frente al espejo del cuarto de baño, rápidamente se mete en su habitación. No quiere verle. Sin embargo, respira aliviada cuando éste le dice que cena fuera y llegará tarde. Su madre no se retrasará. Pero lo que no sabe Duna, es que Guillermo le ha mentido. Berta no llegará esa noche, está en Roma haciendo una entrevista. Una vez que Guillermo se marcha, Duna andará por su casa a sus anchas: tomándose un antigripal efervescente, escuchando la cinta que le ha grabado Martín, viendo la televisión, comiendo un pedazo de tarta, acurrucada en el sofá, En su soledad se siente calmada. Todo parece tranquilo durante la noche. Pero sólo parece. Porque en el ambiente se puede palpar el desasosiego.

La actualidad está a pie de calle en Compañeros. La polémica sobre la moda del botellón es tratada en este capítulo. Leo, con la ayuda de Luismi, hace una página web sobre el botellón. A través de ella se pone en contacto con una plataforma que organiza un botellón sin alcohol para demostrar que no hay nada de malo en que los chavales se reúnan en la calle. Paralelamente se van a celebrar unas jornadas de «Alcoholismo y Juventud» y el trabajo de Leo ha sido escogido para representar al Azcona en estas jornadas a las que asistirá la Reina. Sin embargo, durante la quedada del botellón sin alcohol, se monta una buena con cámaras de televisión y policía de por medio, cuando un grupo de chicos borrachos provocan destrozos en la plaza.

La casa de los Bermejos está regada de paquetes, embalajes, muestrarios de tapices. No han podido resistirse a no tocar ni un céntimo de la quiniela premiada. Aunque Rocío trata de poner un poco de orden y limitar las compras superfluas como es el caso de una televisión panorámica, ella también cae en la tentación de comprarse ciertos caprichitos.

Jose está celosa. Aunque su novio oficial sea Javier, y Luismi actúe como amante, no puede consentir que éste se líe con la primera chica que conozca delante de sus narices. Jose hace todo lo posible para que Luismi no se acueste con su ligue y menos en su cama y con sus sábanas.

T9C9. Duna, un nombre bonito

El tráfico de pastillas en el Azcona ha hecho que Cristina y Pablo, que empezaron juntos con el trapicheo, se hicieran buenos amigos. Sin embargo, parece que, además de mantener una buena relación de amistad, ambos se sienten atraídos, el uno por el otro. Durante una fiesta, la complicidad que ambos mantienen hace que continuamente intercambien miradas que terminan en un apasionado encuentro, la situación se sube de tono y el vértigo al que conduce la relación asusta a Cristina y ésta, asustada, le dice a Pablo que no puede seguir. El, que se ofende mucho y deja tirada. A pesar de que la relación comercial que ambos mantienen se pueda romper, Cristina se ofrece al Pinzas para continuar con el tráfico en el Azcona.

Duna no ha podido superar que Martín no la comprendiera y no estuviera a su lado en estos momentos tan difíciles, la pareja se ha distanciado y han decidido romper la relación. Martín recibe una llamada de Laura para felicitarle por su cumpleaños y su tíos y Lolo le felicitan y con el dinero que han cobrado de la lotería le compran un ordenador. Su familia se ha dado cuenta de lo triste que está y le proponen celebrar una fiesta de cumpleaños con la pandilla en el bar de Luis, sin embargo éste se encuentra tan deprimido que no quiere celebrarlo.

Duna intenta arreglar la situación tan difícil que vive con su madre provocada por la marcha de Guillermo. Madre e hija no se ponen de acuerdo ya que Berta cree que la solución es que su hija reciba tratamiento psicológico. Esta actitud provoca que Duna se enfade mucho con su madre ya que para la joven asistir a la consulta de un psicólogo es sinónimo de locura.

Luismi, Javier y Jose comparten piso con el gato de la chica. Los dos chicos ya no soportan su presencia ya que el animal no respeta las condiciones de convivencia mínimas. Los cuatro personajes serán los protagonistas de una trama de auténtica comedia, ya que aunque Luismi y Javier quieren acabar con la existencia del animal, éste sufre un accidente inesperado que complicará la vida a los dos amigos.

T9C10. Estamos tan perdidos como ellos

Cristina sigue vendiendo pastillas, pero ahora se ha independizado de su socio y amigo Pablo, quien la amenaza e incluso asusta a su clientela porque considera que le ha usurpado su negocio. El tráfico de pastillas en el Azcona, se complica cuando uno de los consumidores y alumno del colegio empieza a sentirse mal y necesita asistencia médica porque la intoxicación es muy grave. Como consecuencia la policía planea hacer una redada, para encontrar la mercancía y a los traficantes así como intentar que esta práctica habitual de consumir y traficar con pastillas en el colegio se extinga. Félix avisa a Marisa de la intervención inminente de los agentes y ésta a su vez alerta a Cristina.

El acoso sexual al que Guillermo sometió a Duna ha trastocado su vida, la relación tan estrecha que antes mantenía con su madre se ha enfriado ya que Duna no ha podido perdonarle que no la creyera cuando le contaba la situación que estaba viviendo con su novio. Por otra parte, Martín le devuelve todos los objetos pertenecientes a su relación y aunque todavía no ha conseguido olvidarla aprovecha para quedar con Laura, su antigua novia que ha venido a verle desde Ciudad Real. Duna se siente sola y sólo encuentra consuelo en su amiga Leo, quien le aconseja que olvide todo lo que ha pasado entre Guillermo y ella, e intente rehacer su vida, pero ella está dispuesta a ir a verle a la redacción y reprocharle todo el daño que le ha hecho.

Javier, piensa que Jose es la mujer de su vida y le propone que se vaya a vivir con él definitivamente. Ella se queda sorprendida y no sabe que contestarle ya que para ella la relación ya está acabada y Luismi le llena más como pareja. Jose le confía a Luismi la petición de Javier pero le explica que ella no se quiere ir a vivir con él y que piensa dejar su relación definitivamente ya que se ha dado cuenta que no es el amor de su vida. La joven intenta decirle a su novio la verdad, pero no tiene la fuerza suficiente para dejarle. Luismi que los observa y piensa que Jose ya ha roto con él, le descubre a Jaime inoportunamente que su novia piensa romper con él.

Alfredo, a pesar de que siempre ha sido un profesor con ideas liberarles y muy abierto, cuando se trata de su hija se muestra muy protector y no asume que se esté haciendo mayor y mucho menos que ya esté en edad de mantener relaciones sentimentales con jovencitos. Rocío y Jose descubren a Bego besándose con un chico y ella les pide que no se lo cuenten a su padre. Sin embargo, Alfredo tiene sospechas de que su hija puede estar saliendo con alguien, pero no se atreve a hablar con ella sobre este tema y le propone a Lucía que sea ella quien le aconseje. Bego que cree que su padre sospecha algo sobre su relación con Teo y se enfada con Rocío porque piensa que ha sido ella quien le ha descubierto.

T9C11. Me rompí en pedazos
En construcción
T9C12. Vértigo

Parece que a Marisa el factor suerte la ha dado un poco de lado. Todos sus intentos por ayudar a Cristina han fracasado, ha ido viendo como poco a poco todo se la ha ido yendo de las manos y lo que es más, no sabe del paradero de Cristina y ella ha terminado en el hospital en un estado crítico, todo es una tragedia, una gran pesadilla.

Los niños (Carlitos y Emilio) no saben lo que ha ocurrido en realidad y son llevados a casa de Rocío para hacerse cargo de ellos, al final ella misma decide contarles la verdad. Aparece Isabel que sabiendo lo ocurrido acude a ver a Félix para interesarse por el estado de Marisa y sus hermanos. Félix está realmente destrozado.

Cristina ya no es consciente de su estado real, está ida, anda perdida por la calle vagando sola, está arrepentida de lo ocurrido y siente la necesidad de pedirle perdón a Marisa, esto hace que vea su imagen allá por donde va, en la calle, el autobús: sin embargo, la gente que ella ve no es Marisa en realidad y es rechazada, la desesperación la conducirá al lago…

Mientras Alfredo y Martín seguirán pistas posibles (con ciertos riesgos) para poder encontrarla, consiguen llegar al lago pero Cristina está dentro del agua…

Se acerca la fiesta de final de curso y Max ensaya su coreografía, en ese momento Serpa se burla de ellos, esto hace dudar a Max acerca de su actuación y se plantea no cantar. La Pandilla tiene su último examen, a Serpa no le ha salido bien y decide no entregarlo pero Max lo ve y le da el cambiazo. Max es presionado por el Manager y decide actuar, pero lo que era una fiesta terminará en bronca.

Leo decide sincerarse con Luismi y le hace una declaración que no tendrá muy buena aceptación. Aparición de Cesar en el colegio, decide ir a la fiesta de final de curso acompañado de Luismi, Jose y Lola (la chica que le gusta), habrá decepciones y sorpresas.

T9C13. Family Movies

Parece que este curso no se ha presentado nada fácil para nuestros protagonistas y nos enfrentamos al último capítulo de la temporada con tristeza por un lado, y esperanzas por otro de que a todos ellos les vayan las cosas lo mejor posible dentro y fuera del Azcona.

Marisa, después de haberse dejado la piel en todo aquello en lo cual creía y quería, se encontrará rodeada de todos ellos pero esta vez luchando por ella misma, por sobrevivir. Habrá emotivos reencuentros, Eloy acudirá a interesarse por el estado de su madre y Cristina, que no es capaz de quitarse el sentido de culpabilidad de todo lo ocurrido a Marisa, la pide perdón y le dice que desea formar parte de esa gran familia.

La Pandilla, pese a haber atravesado momentos de distanciamiento demostrarán que ante todo son amigos (en el último partido donde se juegan la liga) y que solo si se mantienen unidos podrán conseguir todo lo que se propongan: los malos rollos entre Serpa y Max llegarán a su fin.

Como en todo final de curso, Tere se encargará de dar las notas, las cuales sorprenderán a más de uno.

Duna ha decidido irse una temporada para estudiar en el extranjero, es un buen momento para hacer otras cosas pero sobretodo para olvidar el pasado.

Martín descubrirá por medio de Laura (la cual regresa para ir a un concierto con Martín), que sus dibujos han sido publicados, se siente un poco confundido con todo lo que ha pasado y le da las gracias a Duna por ello. Parece que todo se va aclarando entre ellos dos, los sentimientos afloran pero… Duna ha tomado una decisión.

A Lolo, el cual está atravesando una edad difícil, le asaltan dudas, está cansado de tanto estudiar, de ser un alumno ejemplar y decide que quiere dejar de estudiar, ahora quiere ser camarero como su padre. Luis, que no sale de su asombro, le dará una lección haciéndolo ver en sus propias carnes que eso de ser camarero no es tan divertido.

Parece que Javier y Luismi no escarmientan con Jose, deciden darle celos trayendo a casa a un par de extranjeras y al final son ellos cuatro quienes salen por la puerta, pero ¿es que estos chicos no se dan por vencidos nunca?

«Por todos los besos que no te he dado»… HASTA SIEMPRE, COMPAÑEROS

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