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Temporada 9
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Parece que no iba a llegar el día en el que Alfredo fuera a asentar la cabeza y de que una mujer le llevara cogido del brazo al altar. Ese día ha llegado. Sólo quedan unas horas para que Alfredo y Lucía contraigan matrimonio. Pero como en toda boda de buena familia que se precie, siempre sucede algún imprevisto de última hora. La noche de antes a la ceremonia, los compañeros de Alfredo, por un lado, y las compañeras de Lucía por otro, preparan una disparatada despedida de solteros. Con unos ingredientes como la música de los 80, alguna copita de más, y, alguna que otra sorpresa vestida de mujer, la diversión está garantizada. Sin embargo, lo que un principio se presentaba como una noche prometedora, parece no acabar nada bien para el futuro esposo. Debido a la impresionante reseca con la que se levanta, Alfredo no recuerda nada de lo vivido en la despedida. Esta laguna en su memoria, provoca más de un malentendido entre todos los personajes. Algo sí que tiene claro, su cartera con un cheque de 2500 euros al portador ha desaparecido. Ahora no puede pagar el menú que iba a preparar Luis para el banquete. Los problemas para Alfredo se van sucediendo unos detrás de otros. No me extraña, «Menudo día para casarse»..
Mientras, en el Azcona las cosas no marchan mucho mejor. Aulas vacías, alumnos arremolinados, pancartas de protesta, conforman el quinto día de huelga de los estudiantes contra la Ley de Universidades. Para colmo de males, Tere no está dispuesta a soportar un día más el atrincheramiento de los alumnos y toma una decisión: sancionarles por faltar a clase. Duna, cabecilla de la huelga, anima a sus compañeros a encerrarse de forma pacífica por la noche en el colegio. Sin embargo, la protesta detona en todo, menos en pacífica, cuando un grupo de piquetes agrede a una estudiante. ¿Quién será está alumna?
La relación entre Martín y Duna va viento en popa, aunque no quita que de vez en cuando discutan cuando el espíritu luchador de ella sale a relucir y choca con la pasividad de él. A Martín le molesta que ella siempre se tome todo a la tremenda. La inesperada visita de su padre y su hermana hace que se quiebre la tranquilidad de la pareja.
Al grito de ¡acción!, Max va a dirigir su primer cortometraje, basado en El Fantasma de la Ópera. El proyecto que realizó la clase de 4ºC ha sido seleccionado por el colegio para presentar al Azcona en el certamen interescolar. Max como director no ha sido muy legal. Ya que sabiendo que su guión, donde el gore es el principal ingrediente de la historia, no iba a ser escogido, presentó el guión de Duna. Pero con lo que no contaba Max es que Tere iba a nombrar a Luismi supervisor del corto. Con todo, la pandilla se pone manos a la obra. Max como director y protagonista, Serpa como cámara, Leo con el papel de la protagonista y el resto interpretando los distintos personajes del corto.
El regreso a Ciudad Real es para Martín como él se lo había supuesto, infeliz. Su padre se siente culpable y es incapaz de rehacer su vida, esto hace que la depresión de su madre se agudice y su hermana, pase de todo. En el instituto la situación no es mejor. El reencuentro con sus compañeros es hostil. La única persona que muestra algún interés por él, es su exnovia, Laura. Pero para Martín es demasiado tarde. Ella no estuvo a su lado en los momentos en los que más necesitó su apoyo durante su estancia en el centro de menores. Mientras, en Madrid, Duna le echa mucho de menos. Sin quererlo se produce un acercamiento entre ella y Pablo. Pero Duna lo tiene muy claro. Sabe muy bien con quien quiere estar.
Alfredo y Lucía, ya marido y mujer, ponen rumbo hacia su luna de miel. Su destino, Méjico. Aprovechando el viaje, Lucía lleva unas cajas con medicamentos para donarlos a una ONG, «Salud para el desarrollo». Todo se presenta a las mil maravillas. Un hotel de lujo, sol, playa. Sin embargo, a raíz de un malentendido con las cajas de medicinas, que son entregadas a la persona equivocada, el viaje se complica para los recién casados. Dicha confusión llevará a la pareja, en su afán por recuperar los medicamentos, a sufrir más de un peligro en tierras aztecas.
A quien realmente se le va a complicar la vida, es a Cristina. Ella quiere jugar a ser mayor y por ello quiere actuar como tal. Al sentirse atraída por Pablo, ella misma se invita a la fiesta que se va a celebrar en el pub de donde él es relaciones públicas. Con la excusa de que se va a estudiar a casa de una amiga, Cristina miente a Marisa. Sin embargo, Marisa acaba enterándose.
Serpa y Pablo siguen traficando con drogas sintéticas. Pablo ha escondido una bolsa de pastillas en el baño del colegio y Serpa la recoge y deja bajo el lavabo el dinero para pagar a su compañero la mercancía. Félix entra en el servicio detrás de él y descubre el dinero caído en el suelo. Félix intenta encontrar al dueño del dinero y se extraña de que nadie lo reclame ya que se lo ha comunicado tanto a profesores como a alumnos. Sin embargo, Javier se adueña del dinero provocando el enfrentamiento entre Serpa y Pablo.
Después del accidente que se produjo durante la grabación del corto, en el que Max resultó herido, Tere amenaza con prohibir su realización. Max está preocupado por las secuelas que le pueden quedar en la cara con motivo de la explosión. Sin embargo el joven sorprende a sus compañeros ya que quiere seguir trabajando en el proyecto a pesar del accidente. Duna confiesa a Martín que el guión del corto lo escribió pensando en él y le pide que pinte los decorados. Sin embargo Martín que está celoso por la relación que se ha establecido entre Duna y Pablo se niega a realizarlos.
Además, Alfredo, Lucía, Bego y Félix ya viven juntos. La convivencia es difícil y sobre todo a Lucía le cuesta mucho adaptarse a su nueva vida. Lucía no está de acuerdo con el consumismo que se lleva a cabo en su nueva casa y cree que a Bego la conceden demasiados capricho e intenta reducirlos y tan sólo comprar las cosas necesarias para vivir. Sin embargo, Alfredo que mantiene una relación muy especial con su hija, y que no comparte la opinión de su mujer, se alía con Bego para conseguir todas las golosinas que Lucía no les permite comprar.
En este colegio no paran. Si hace unas semanas realizaban un corto para una certamen interescolar, ahora tienen que formar un equipo de baloncesto para un campeonato entre colegios. Sólo se admiten 10 fichas, y todos quieren participar, tanto chicos como chicas. Y es ahí donde reside el problema. Los tíos no quieren formar parte de un equipo de «patosas». Este machismo hiere a las féminas que prefieren hacer un equipo por su cuenta. Duna pide a Martín que les eche una mano, y aunque en un principio eso de correr en calzoncillos detrás de un balón no es lo suyo, acaba accediendo. Y no sólo él, sino toda la pandilla, con tal de ganar al equipo de Pablo.
Ha llegado el momento de dictar sentencia en el juicio de Carlos. Sin embargo, para que pueda salir en libertad vigilada, su entorno social ha de ser favorable para su reinserción. Pero las declaraciones de sus amigos no apuntan a su favor. No quieren saber nada de él. Alfredo trata de convencer a la pandilla para que apoyen a Carlos y le den una segunda oportunidad.
Félix no está pasando por una buena racha y eso se lo nota en su manera de comportarse en las clases. Creyendo que Cristina ha escrito una nota ofensiva hacia él, de forma tajante le pide que se marche de clase. Este malentendido y el hecho de que Félix haya decidido expulsarla tres días de su asignatura, provoca un distanciamiento en su relación con Marisa. La profesora no comprende su actitud, cuando él siempre ha creído que echar a los alumnos era un premio, y no un castigo.
Jose no se concentra y los exámenes de su oposición están a la vuelta de la esquina. Luismi y Javier acuerdan un pacto para ayudarla. Javier no pasará tanto tiempo en casa para no distraerla, mientras que Luismi, aprovechando que da clases particulares a Leo, puede ayudar a Jose en sus estudios.
A Lolo le gusta una chica de su clase, pero para colmo, ella ya tiene novio. Se da cuenta que Martín tiene mucho tirón entre las chicas del colegio. Ni corto ni perezoso, su único afán será averiguar el secreto de su primo con el sexo opuesto, para después llevarlo a la práctica. Lolo se convertirá en un «pequeño Martín».
Guillermo se ha adelantado a Duna, y le ha contado a Berta su versión de los hechos de lo sucedido en su cuarto. Según Guillermo, él entró en la habitación de Duna con la única intención de arroparla, mera preocupación por la hija de su novia. Sin embargo, para ojos de Duna la cosa es bien distinta. Se siente rara cuando él está cerca suya, su forma de mirarla y de tocarla convierten a Guillermo en un personaje despreciable. Duna busca apoyo en sus amigos, y decide contárselo a Martín y a Leo, a pesar de no estar tan segura del verdadero comportamiento de Guillermo. Martín, aprovechando que ha quedado con él en la redacción del periódico para darle unos dibujos, quiere averiguar la verdad de todo el asunto. Duna, tratará entonces, de autoconvencerse de que no hay nada malo en él, asistiendo a una obra de teatro suya acompañada de Martín.
Nadia recibe una terrible noticia en el colegio. Su hermano Paco, reportero de guerra en Afganistán ha muerto a manos de los talibanes. Su muerte cae como un jarro de agua fría entre los alumnos y los profesores del Azcona. Marisa, aprovecha una de sus clases, para mostrar a los chavales unas diapositivas de los distintos horrores cometidos por el ser humano, y según ella, la mayoría de ellos en nombre de Dios. Jaiza no está de acuerdo con la exposición de la maestra. Las fotos y las palabras de Marisa calan muy hondo en Bego, que no se resiste a hacer algún comentario al respecto en casa. Lucía recrimina a Marisa la falta de imparcialidad de su clase y como contrapartida a ello, Lucía argumenta ante los alumnos que a pesar de haberse cometido crímenes en nombre de la religión, no todos se han debido a ella. Sin embargo, las dos profesoras sin darse cuenta, han antepuesto sus propios intereses a los de los alumnos, especialmente de Nadia y de Jaiza.
Y no sólo, Marisa y Lucía acaban teniendo una charla sobre su libertad de cátedra con la directora del colegio. Javier, también se ve en la obligación de acudir al despacho de Tere. ¿El motivo? El siguiente: para una vez que el joven profesor de dibujo se toma en serio lo de sus clases y los chavales muestran interés, Félix se tiene que ir de la lengua. El Bacterio, no puede dar crédito a lo que ven sus ojos, cuando contempla con asombro a dos modelos desnudos, posando para los alumnos de dibujo.
El lavaplatos de la familia Torán no funciona. Menudo problemón. Aunque el empeño de Félix, Lucía y Bego sea el de llamar a un técnico para arreglar la avería, Alfredo está convencidísimo de que no hace falta pagar una cuantiosa factura cuando tienen a un verdadero profesional en la materia: a él mismo. Quién ha dicho que la física estuviera reñida con la «chapucería».
Tras escuchar un concierto, a Max le aflora la vena musical: quiere formar un grupo de música. Él y Serpa se ponen manos a la obra, en busca y captura de futuros bajistas.
Duna no puede quitarse a Guillermo de la cabeza. Tras el acoso del baño, su susceptibilidad está a flor de piel. Jugando al baloncesto, arremete contra Serpa, harta de sus manoseos durante el partido. Se siente intimidada. Todo el equipo flipa ante la paranoia de Duna. Ni siquiera Martín entiende su comportamiento. Por otro lado, con el dinero que ha cobrado Martín por la publicación de sus dibujos, invita a Duna a pasar la noche juntos. Sin embargo, las obsesiones de ella vuelven a surgir, provocando que la relación entre la pareja adolescente se tambalee.
A Cristina se le está yendo de las manos el tema de las pastillas. Para comprarlas y después pasarlas en el colegio con Pablo, coge 100 euros que tenía Marisa guardados para la compra semanal. Ella no suelta prenda y llega, incluso a chantajear a Emilio para que confiese a Marisa que él fue quien cogió el dinero para videojuegos.
Carlos ha salido del centro de menores. Sin embargo, su regreso al Azcona no va a ser un camino de rosas. Muchos profesores, alumnos y padres no comparten la idea de Alfredo de que el chico vuelva a las clases. El Consejo Escolar ya acordó en su momento su expulsión del centro educativo. Pero la presión de Alfredo, hace que se convoque un consejo escolar extraordinario. El profesor pide a Martín que hable con la pandilla para que voten a favor, sin saber que la clase de Duna ha votado en contra del retorno de Carlos.
Max, intrigado por la simbología del tatuaje de Leo, pregunta a Montse que le cuente con pelos y señales cuándo se lo hizo. Tanto ella como la protagonista, Leo, relatarán a Max una bella y mágica historia de cómo llegó el tatuaje al ombligo de Leo. Para ello se remontarán un año antes al viaje que realizaron ellas dos junto a Duna a tierras aztecas.
El Azcona organiza uno de sus famosos videomatones para que todo el quiera deje grabada su opinión sobre qué pasa después de la muerte.
La integración de Carlos en el colegio no es tarea fácil. Algunos padres no están de acuerdo con los resultados de la votación y cesan a Rocío de su cargo como presidenta de la APA. Deciden encerrarse con los alumnos de cuarto para que se celebre un nuevo Consejo Escolar. Carlos se siente decepcionado y solo. Sus amigos de la pandilla no quieren saber nada de él. Leo y Martín son los únicos que le muestran su apoyo y le animan para que no decaiga.
Pablo debe pasta al Pinzas por las pastillas que quitó Marisa a Cristina. El dinero que consiguieron con la venta de la chupa de Serpa no es suficiente. El camello le da un ultimátum para que le pague la deuda. Cristina que asume su parte de culpa por haberle metido en esta movida con el Pinzas, se le ocurre la genial idea de organizar una fiesta en el pub donde Pablo es relaciones públicas para recaudar dinero para el viaje de fin de curso. ¿Por qué este cambio de actitud en Cristina con sus compañeros de clase? ¿Qué tendrá entre manos?
Por otro lado, Marisa encargada de la investigación de los trapicheos con pastillas en el colegio, inicia su ronda de preguntas con Serpa, dado que él fue el que dio la voz de alarma.
Félix hace mucho que ha dejado de creer en sus clases. Sus alumnos han perdido ese afán de curiosidad, de disfrutar aprendiendo. No toman interés por lo que estudian, buscan sólo el aprobado. Todo ello se ve confirmado cuando los chavales exponen sus trabajos sobre el arte de Altamira. Félix se lleva las manos a la cabeza al oír las barbaridades que cuentan o la falta de superación en cada uno de ellos.
Luis está empeñado en que algún día su método sobre quinielas científicas sea eficaz. Pide a Rocío que la eche para esa semana, él no puede. Cuando Rocío y Lolo llegan a la administración de lotería, el resguardo con los resultados no aparece. Tienen dos alternativas: o bien le dicen a Luis y a todos los miembros de la peña que han perdido el boleto y que no han podido echar la quiniela, pero qué pasaría si esa semana tocase, o bien, rellenar un nuevo boleto con otros resultados, puesto que ni madre ni hijo saben la combinación con la que todas las semanas juega la peña.
Javier está convencido: Jose le pone los cuernos con otro. Últimamente su chica no hace más que rehuirle y mostrarse indiferente. A Luismi le cambia la cara, creyendo que Javier le ha descubierto. Javier trata de sonsacarle para que cante, seguro que él sabe quién es el amante de su novia.
A Duna no se le presenta un buen día. Para empezar la mañana, se ha levantado resfriada. En mitad de la clase de Félix se marcha al encontrarse indispuesta y con fiebre. Ya en casa ve a Guillermo frente al espejo del cuarto de baño, rápidamente se mete en su habitación. No quiere verle. Sin embargo, respira aliviada cuando éste le dice que cena fuera y llegará tarde. Su madre no se retrasará. Pero lo que no sabe Duna, es que Guillermo le ha mentido. Berta no llegará esa noche, está en Roma haciendo una entrevista. Una vez que Guillermo se marcha, Duna andará por su casa a sus anchas: tomándose un antigripal efervescente, escuchando la cinta que le ha grabado Martín, viendo la televisión, comiendo un pedazo de tarta, acurrucada en el sofá, En su soledad se siente calmada. Todo parece tranquilo durante la noche. Pero sólo parece. Porque en el ambiente se puede palpar el desasosiego.
La actualidad está a pie de calle en Compañeros. La polémica sobre la moda del botellón es tratada en este capítulo. Leo, con la ayuda de Luismi, hace una página web sobre el botellón. A través de ella se pone en contacto con una plataforma que organiza un botellón sin alcohol para demostrar que no hay nada de malo en que los chavales se reúnan en la calle. Paralelamente se van a celebrar unas jornadas de «Alcoholismo y Juventud» y el trabajo de Leo ha sido escogido para representar al Azcona en estas jornadas a las que asistirá la Reina. Sin embargo, durante la quedada del botellón sin alcohol, se monta una buena con cámaras de televisión y policía de por medio, cuando un grupo de chicos borrachos provocan destrozos en la plaza.
La casa de los Bermejos está regada de paquetes, embalajes, muestrarios de tapices. No han podido resistirse a no tocar ni un céntimo de la quiniela premiada. Aunque Rocío trata de poner un poco de orden y limitar las compras superfluas como es el caso de una televisión panorámica, ella también cae en la tentación de comprarse ciertos caprichitos.
Jose está celosa. Aunque su novio oficial sea Javier, y Luismi actúe como amante, no puede consentir que éste se líe con la primera chica que conozca delante de sus narices. Jose hace todo lo posible para que Luismi no se acueste con su ligue y menos en su cama y con sus sábanas.
El tráfico de pastillas en el Azcona ha hecho que Cristina y Pablo, que empezaron juntos con el trapicheo, se hicieran buenos amigos. Sin embargo, parece que, además de mantener una buena relación de amistad, ambos se sienten atraídos, el uno por el otro. Durante una fiesta, la complicidad que ambos mantienen hace que continuamente intercambien miradas que terminan en un apasionado encuentro, la situación se sube de tono y el vértigo al que conduce la relación asusta a Cristina y ésta, asustada, le dice a Pablo que no puede seguir. El, que se ofende mucho y deja tirada. A pesar de que la relación comercial que ambos mantienen se pueda romper, Cristina se ofrece al Pinzas para continuar con el tráfico en el Azcona.
Duna no ha podido superar que Martín no la comprendiera y no estuviera a su lado en estos momentos tan difíciles, la pareja se ha distanciado y han decidido romper la relación. Martín recibe una llamada de Laura para felicitarle por su cumpleaños y su tíos y Lolo le felicitan y con el dinero que han cobrado de la lotería le compran un ordenador. Su familia se ha dado cuenta de lo triste que está y le proponen celebrar una fiesta de cumpleaños con la pandilla en el bar de Luis, sin embargo éste se encuentra tan deprimido que no quiere celebrarlo.
Duna intenta arreglar la situación tan difícil que vive con su madre provocada por la marcha de Guillermo. Madre e hija no se ponen de acuerdo ya que Berta cree que la solución es que su hija reciba tratamiento psicológico. Esta actitud provoca que Duna se enfade mucho con su madre ya que para la joven asistir a la consulta de un psicólogo es sinónimo de locura.
Luismi, Javier y Jose comparten piso con el gato de la chica. Los dos chicos ya no soportan su presencia ya que el animal no respeta las condiciones de convivencia mínimas. Los cuatro personajes serán los protagonistas de una trama de auténtica comedia, ya que aunque Luismi y Javier quieren acabar con la existencia del animal, éste sufre un accidente inesperado que complicará la vida a los dos amigos.
Cristina sigue vendiendo pastillas, pero ahora se ha independizado de su socio y amigo Pablo, quien la amenaza e incluso asusta a su clientela porque considera que le ha usurpado su negocio. El tráfico de pastillas en el Azcona, se complica cuando uno de los consumidores y alumno del colegio empieza a sentirse mal y necesita asistencia médica porque la intoxicación es muy grave. Como consecuencia la policía planea hacer una redada, para encontrar la mercancía y a los traficantes así como intentar que esta práctica habitual de consumir y traficar con pastillas en el colegio se extinga. Félix avisa a Marisa de la intervención inminente de los agentes y ésta a su vez alerta a Cristina.
El acoso sexual al que Guillermo sometió a Duna ha trastocado su vida, la relación tan estrecha que antes mantenía con su madre se ha enfriado ya que Duna no ha podido perdonarle que no la creyera cuando le contaba la situación que estaba viviendo con su novio. Por otra parte, Martín le devuelve todos los objetos pertenecientes a su relación y aunque todavía no ha conseguido olvidarla aprovecha para quedar con Laura, su antigua novia que ha venido a verle desde Ciudad Real. Duna se siente sola y sólo encuentra consuelo en su amiga Leo, quien le aconseja que olvide todo lo que ha pasado entre Guillermo y ella, e intente rehacer su vida, pero ella está dispuesta a ir a verle a la redacción y reprocharle todo el daño que le ha hecho.
Javier, piensa que Jose es la mujer de su vida y le propone que se vaya a vivir con él definitivamente. Ella se queda sorprendida y no sabe que contestarle ya que para ella la relación ya está acabada y Luismi le llena más como pareja. Jose le confía a Luismi la petición de Javier pero le explica que ella no se quiere ir a vivir con él y que piensa dejar su relación definitivamente ya que se ha dado cuenta que no es el amor de su vida. La joven intenta decirle a su novio la verdad, pero no tiene la fuerza suficiente para dejarle. Luismi que los observa y piensa que Jose ya ha roto con él, le descubre a Jaime inoportunamente que su novia piensa romper con él.
Alfredo, a pesar de que siempre ha sido un profesor con ideas liberarles y muy abierto, cuando se trata de su hija se muestra muy protector y no asume que se esté haciendo mayor y mucho menos que ya esté en edad de mantener relaciones sentimentales con jovencitos. Rocío y Jose descubren a Bego besándose con un chico y ella les pide que no se lo cuenten a su padre. Sin embargo, Alfredo tiene sospechas de que su hija puede estar saliendo con alguien, pero no se atreve a hablar con ella sobre este tema y le propone a Lucía que sea ella quien le aconseje. Bego que cree que su padre sospecha algo sobre su relación con Teo y se enfada con Rocío porque piensa que ha sido ella quien le ha descubierto.
En construcción
Parece que a Marisa el factor suerte la ha dado un poco de lado. Todos sus intentos por ayudar a Cristina han fracasado, ha ido viendo como poco a poco todo se la ha ido yendo de las manos y lo que es más, no sabe del paradero de Cristina y ella ha terminado en el hospital en un estado crítico, todo es una tragedia, una gran pesadilla.
Los niños (Carlitos y Emilio) no saben lo que ha ocurrido en realidad y son llevados a casa de Rocío para hacerse cargo de ellos, al final ella misma decide contarles la verdad. Aparece Isabel que sabiendo lo ocurrido acude a ver a Félix para interesarse por el estado de Marisa y sus hermanos. Félix está realmente destrozado.
Cristina ya no es consciente de su estado real, está ida, anda perdida por la calle vagando sola, está arrepentida de lo ocurrido y siente la necesidad de pedirle perdón a Marisa, esto hace que vea su imagen allá por donde va, en la calle, el autobús: sin embargo, la gente que ella ve no es Marisa en realidad y es rechazada, la desesperación la conducirá al lago…
Mientras Alfredo y Martín seguirán pistas posibles (con ciertos riesgos) para poder encontrarla, consiguen llegar al lago pero Cristina está dentro del agua…
Se acerca la fiesta de final de curso y Max ensaya su coreografía, en ese momento Serpa se burla de ellos, esto hace dudar a Max acerca de su actuación y se plantea no cantar. La Pandilla tiene su último examen, a Serpa no le ha salido bien y decide no entregarlo pero Max lo ve y le da el cambiazo. Max es presionado por el Manager y decide actuar, pero lo que era una fiesta terminará en bronca.
Leo decide sincerarse con Luismi y le hace una declaración que no tendrá muy buena aceptación. Aparición de Cesar en el colegio, decide ir a la fiesta de final de curso acompañado de Luismi, Jose y Lola (la chica que le gusta), habrá decepciones y sorpresas.
Parece que este curso no se ha presentado nada fácil para nuestros protagonistas y nos enfrentamos al último capítulo de la temporada con tristeza por un lado, y esperanzas por otro de que a todos ellos les vayan las cosas lo mejor posible dentro y fuera del Azcona.
Marisa, después de haberse dejado la piel en todo aquello en lo cual creía y quería, se encontrará rodeada de todos ellos pero esta vez luchando por ella misma, por sobrevivir. Habrá emotivos reencuentros, Eloy acudirá a interesarse por el estado de su madre y Cristina, que no es capaz de quitarse el sentido de culpabilidad de todo lo ocurrido a Marisa, la pide perdón y le dice que desea formar parte de esa gran familia.
La Pandilla, pese a haber atravesado momentos de distanciamiento demostrarán que ante todo son amigos (en el último partido donde se juegan la liga) y que solo si se mantienen unidos podrán conseguir todo lo que se propongan: los malos rollos entre Serpa y Max llegarán a su fin.
Como en todo final de curso, Tere se encargará de dar las notas, las cuales sorprenderán a más de uno.
Duna ha decidido irse una temporada para estudiar en el extranjero, es un buen momento para hacer otras cosas pero sobretodo para olvidar el pasado.
Martín descubrirá por medio de Laura (la cual regresa para ir a un concierto con Martín), que sus dibujos han sido publicados, se siente un poco confundido con todo lo que ha pasado y le da las gracias a Duna por ello. Parece que todo se va aclarando entre ellos dos, los sentimientos afloran pero… Duna ha tomado una decisión.
A Lolo, el cual está atravesando una edad difícil, le asaltan dudas, está cansado de tanto estudiar, de ser un alumno ejemplar y decide que quiere dejar de estudiar, ahora quiere ser camarero como su padre. Luis, que no sale de su asombro, le dará una lección haciéndolo ver en sus propias carnes que eso de ser camarero no es tan divertido.
Parece que Javier y Luismi no escarmientan con Jose, deciden darle celos trayendo a casa a un par de extranjeras y al final son ellos cuatro quienes salen por la puerta, pero ¿es que estos chicos no se dan por vencidos nunca?
«Por todos los besos que no te he dado»…
HASTA SIEMPRE, COMPAÑEROS -
Temporada 8
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Una nueva pandilla inicia su andadura entre las paredes del Azcona. Duna, Carlos, Max, Leo, Montse y Serpa, son nuestros nuevos compañeros. No hace ni cinco días que han comenzado las clases y la pandilla ya está metida en líos. Aprovechando la ausencia de Alfredo en el laboratorio, mezclan un montón de productos químicos. Pero el experimento se les va de las manos, y cuando Tere se acerca al laboratorio y abre la puerta, una densa nube de humo blanco sale de golpe, provocando que la directora caiga contra el suelo. Rápidamente, el caos y el pánico inundan el colegio.
Paralelamente, Max invita a medio colegio a su fiesta del bikini en la piscina de su gran chalé. Junto a su amigo Serpa, se las ingenian para colocar una videocámara en el baño de las chicas y así, poder espiar cómo ellas se ponen el bikini.
En la casa de los Bermejos esperan la llegada del sobrino de Luis, Martín, que acaba de salir de un Centro de Menores. Los rumores en el Azcona sobre qué delito ha cometido «el nuevo» corren de boca en boca. Si es un asesino, si es un atracador, … Todo un ambiente de misterio e incertidumbre envuelve a este chico que intenta olvidar su mala experiencia en este centro.
Por su parte, Luismi ha comenzado sus clases en la Universidad. Sin que lo sepan sus padres, está estudiando Historia, ya que no quiere seguir los pasos de su padre y hacer Económicas. Luismi no tiene el valor suficiente para decirles la verdad: incluso, Sara cree que sus padres sí lo saben. Pero para Luismi hay algo más importante, su amigo César, que sigue en el hospital sin salir del coma tras su fatídica caída en el mar. Luismi quiere que todo sea como antes, ni siquiera le apetece hacer amigos, daría cualquier cosa porque la pandilla volviera a estar unida.
Por lo que a los profesores se refiere, Lucía ha tenido todo el verano para meditar sobre su futuro y sus sentimientos hacia Alfredo, y ha tomado una decisión: va a confirmar sus votos perpetuos. Lucía invita a todos a la ceremonia, sin embargo Alfredo prefiere no acudir.
Tras pasar diez días en un balneario, la relación entre Félix y Marisa es cada vez más sólida. Esto hace que el hijo pequeño de Marisa, Emilio, se preocupe por su madre y pida a Félix que le explique las intenciones qué tiene con ella. Félix, flipado con el niño, se lo cuenta a Marisa. Ésta está de acuerdo con su hijo, deberían formalizar su relación e irse a vivir juntos. A Félix le parece todo muy precipitado, está muy reciente lo de su enfermedad. Este desacuerdo provoca una discusión entre lo racional y lo pasional del amor. Lógicamente, Félix opta por lo primero y Marisa por lo segundo.
En construcción
Javier pone en marcha la investigación con el fin de esclarecer si algún alumno del Azcona tuvo algo que ver con la paliza de Alfredo. La pandilla no se toma nada bien que los interroguen como si de criminales se tratasen. Por eso Duna les hace jurar un pacto: nadie inculpará a nadie. Sin embargo, parece ser que Martín tiene todas las papeletas de convertirse en el principal sospechoso.
Por su parte, Martín recibe la inesperada visita de su padre. El chico quiere marcharse con él. Todo el colegio sabe que ha estado en un centro de menores y la situación es insoportable. Para colmo, no puede llevar una vida normal, ya que el hecho de estar en libertad vigilada, le supone tener siempre a sus espaldas a una asistente social.
Luismi con el apoyo de la APA, ha presentado un proyecto a la Consejería de Educación para crear una red de bibliotecas entre todos los colegios del barrio. Pero esta buena idea choca con la negativa de Tere. No está dispuesta a que el colegio se gaste un duro más, aunque la Consejería conceda una subvención. El enfrentamiento entre Tere y la presidenta de la APA está asegurado. Luismi, por su parte, trata de convencer a Sara y al resto de la pandilla para que vayan a ver a César.
Félix se pone manos a la obra con la mudanza. Por fin se ha decidido y se va a vivir a casa de Marisa. A Bego no le hace gracia que su tío les abandone. Pero lo que más le duele es que de la noche a la mañana se convierta en un padre para Cristina, a la que no soporta por nada del mundo. Una vez instalado, Félix tiene que sudar la gota gorda para que Emilio, Carlitos y Cristina le obedezcan. Pasan olímpicamente de él.
La convivencia de Lucía en casa de Jose no es como ella esperaba. La idea que tiene Jose de salir por las noches y enrollarse con un tío y si te he visto no me acuerdo, choca de lleno con los pensamientos de Lucía. Al fin y al cabo hace dos días se iba a convertir en monja, y no puede cambiar de chic de un día para otro.
Gustavo propone a los más pequeños un trabajo para subir nota. Cada uno hará una obra de arte moderno que tendrá que explicar, y todas se expondrán en la sala de un museo. Lolo y Carlitos no entienden muy bien eso de que un cuadro con un fondo negro y un rayujo valga tanto dinero y encima, se le pueda llamar arte.
Alfredo no está muy por la labor de conformarse con la hipótesis de Javier, de que el culpable no pertenece al colegio. Sigue en sus trece de que su agresor iba a por él. Ya en clase, harto de que los chavales jueguen con los móviles, decide requisar los teléfonos de Duna y Max. Cuando habla con los dos en su despacho, Max se pone violento con él y Alfredo le expulsa unos días del colegio. Para sorpresa de la pandilla, Duna está de acuerdo con Alfredo. Max se pasó quince pueblos con el «Manoplas».
Max confiesa a su mejor amiga, Duna, que no es oro todo lo que reluce. Aunque sus padres sean famosos y tenga pasta para aburrir, siempre está solo con su hermano pequeño. No se preocupan de él, lo arreglan colmándole de regalos caros. Le pide a Duna que no se lo cuente a nadie que sea un secreto de los dos.
Lucía y Alfredo deciden formalizar su relación y, ¡por fin son novios!. Pero ella quiere ir paso a paso. No quiere precipitarse. En muy poco tiempo su vida ha dado un giro de 180 grados y prefiere hacerlo a su manera, despacio. Alfredo accede plácidamente. Por otro lado, Lucía cuenta a Alfredo que no entiende las relaciones tan esporádicas que mantiene Jose con los tíos. Ambas defienden distintos estilos de vida.
Con la llegada del Euro en el 2002, el Azcona ha organizado unas jornadas para que tanto alumnos como profesores se familiaricen con la moneda única. A cada uno le corresponden 24 euros y pueden usarlos para sus compras habituales en el colegio y en los establecimientos del barrio. El hecho de tener dinero en la mano, hace que muchos se lo gastan rápidamente, como es el caso de Jimi. Pero la cabeza pensante de Cristina aparece en el momento justo, que mete al chaval en un lío de falsificación de billetes, aunque se traten de euros de mentira.
Lolo no se lo puede creer. Su padre le ha conseguido una prueba para jugar en el Atleti. Luis sueña en que algún día su hijo se convierta en una estrella del fútbol. Pero a Lolo lo que le gusta es el ajedrez y no dar patadas a un balón. Padre e hijo se llevarán más de una sorpresa con esto del balón-pie.
Tras la subvención de la Consejería para el proyecto de conectar por red a todas las bibliotecas del barrio, Luismi se encarga desde entonces de la biblio del colegio. Para potenciar la lectura entre los más pequeños, Luismi organiza un juego con el libro «La Isla del Tesoro». Los capítulos del libro están repartidos por el colegio. Cada capítulo contiene una pista para llegar al siguiente. Y así hasta el tesoro. Lo que en un principio parecía una actividad educativa se convierte en una mera competición por conseguir un premio.
Luis no sabe cómo afrontar las deudas que tienen alguno de sus clientes antes de que llegue su jefe. Para solucionar el problema cuelga un cartel con nombre y apellidos de los más morosos. Entre ellos figuran Javier y Tere. A la directora del Azcona le parece que no son formas de remediar el asunto, ya que la ponen en evidencia delante de todo el mundo.
Alfredo sigue obsesionado con averiguar la identidad de su agresor. Él y Tere, sin contar con la opinión de los demás profesores y de los padres de los alumnos, instalan un sistema de cámaras de seguridad en el colegio. Cuando Rocío, en representación de la APA, y Marisa se enteran, montan en cólera. Para la profesora de Literatura, estas cámaras son un atentado contra la libertad de la persona y aprovecha una de sus clases para leer algunos fragmentos de la novela «1984» de George Orwell, donde el protagonista Winston Smith se siente vigilado todo el día por cámaras. Duna no quiere sentirse sometida de esta manera y es preciso, por ello, que todos hagan algo para volver a ser libres. La chica arrastra a toda la pandilla a luchar en contra de las cámaras.
Ya fuera de las clases, Duna también tiene otra preocupación, mucho más personal. Su padre se largó de casa siendo ella una niña. Duna está empeñada en conocerle. Sin embargo, su madre, prefiere que las cosas sigan como están y no rebusque en el pasado. Duna, acompañada de Carlos, emprende rumbo en busca de su progenitor.
Cristina, como otras muchas, tampoco puede resistirse a los encantos de Martín. Con el truco de «enséñame a jugar al billar», y con el aliciente del alcohol, Cristina se abalanza hacia Martín y le besa. Pero para sorpresa de ella, él la rechaza. Es una niña todavía. Cristina se marcha llorando y descarga toda su rabia cuando llega a casa borracha. Le cuenta a Marisa que ha estado con Martín bebiendo y que él la ha besado. Vamos, que le da la vuelta a la tortilla. Marisa no puede creer lo que oye.
El invierno ha llegado al Azcona, y con él, el frío. Pero si a esto se le añade una calefacción rota, el frío llega al extremo de la congelación. El que más o el que menos, tiene que asistir a clases con abrigo, guantes, bufanda, etc. Tapados hasta las orejas. Duna que no soporta las injusticias de este calibre y no puede esperar a que vengan a arreglar la dichosa caldera, propone a sus compañeros hacer algo para remediarlo. Como salir al patio y coger un bidón de la calle, meterle basura y prenderle fuego para hacer una fogata. Pero esto no les da resultado, ya que Tere y Marisa les pillan. La explicación que les da Tere sobre por qué no puede encenderse la caldera, convence a todos. El quemador de la caldera falla, y si lo encienden, podría haber peligro de intoxicación. Sin embargo, hay una persona que no se va a quedar de brazos cruzados esperando a que llegue la dichosa pieza de la caldera.
Lolo está encantado con los padres de Desiré. Le llevan a esquiar, a montar a caballo, y a comer. Rocío cree que deberían agradecérselo de algún modo y quiere invitarlos a cenar. Pero a Lolo le da vergüenza que comparen su caserón con su pequeña casa. Lo mejor será invitarles a un restaurante. Por sugerencia de la madre de Desiré van a «El Bogavante», uno de los restaurantes más caros de la ciudad. Rocío no tiene más remedio que aceptar, a pesar de que a Luis no le haga ni pizca de gracia eso de pagar una pasta por una cena, y menos todavía, ir con traje y corbata.
Luismi harto de sus padres, prefiere pagar un alquiler y vivir en la buhardilla de Jose, aunque tenga que soportar al cara dura de Javier. La relación entre Luismi y Sara no puede ir mejor. Sara ha reservado la suite de un hotel para pasar la noche juntos. Pero lo que parecía ser la noche más especial para la pareja de tortolitos termina como el rosario del aurora.
Al mismo tiempo, Marisa prepara unas dinámicas sobre Inteligencia Emocional. Cada uno de los alumnos dirá lo bueno y lo malo de un compañero suyo. Todos se lo toman como un juego. Sin embargo, Duna se lo toma como un ataque personal contra su persona. Sus amigos están cansados de que siempre les esté metiendo en movidas.
Parece ser que Alfredo ha recordado algo importante sobre la paliza. Él estaba en lo cierto. El agresor le conocía, le tiró los exámenes. El tipo sabía que él era profesor. Por ello, quiere reabrir personalmente la investigación. Está convencido de que la paliza se la dio un alumno. Javier cree que está demasiado obsesionado, incluso, le da a entender que es posible que se inventara lo de la paliza. Este comentario crispa los nervios de Alfredo y en un arrebato le da un puñetazo. Alfredo se ha metido en un buen lío.
El anónimo amenazante que recibió Bego trae desconcertado a Alfredo. Aunque delante de ella le ha quitado importancia, Alfredo no se despega ni un momento de ella. La lleva al colegio y la recoge a la salida. (Recordar que Alfredo está sancionado de empleo y sueldo después de propinar un puñetazo a Javier). Está situación paranoica de Alfredo, le ha hecho que deje un poco de lado a Lucía. Jose le aconseja que no se corte y se lance. Si Mahoma no va a la montaña, que la montaña vaya a Mahoma.
Los malos recuerdos del centro de menores, vienen constantemente a la cabeza de Martín. No puede apartarlos de su mente. Por su parte, Duna no quiere saber nada de la pandilla después de la última movida. Ni corta ni perezosa propone a Martín irse de pellas todo el día. Juntos corren una breve pero intensa aventura de meterse en un camión de bollos y ponerse morados de pastelitos y salir por patas cuando el conductor los pilla. Pero al llegar la noche, los recuerdos vuelven a sacudir la mente de Martín. Sin comerlo ni beberlo se ve metido en una pelea por defender a Duna, y su comportamiento es tan agresivo que la chica se marcha horrorizada.
Marisa se propone dejar de fumar. Durante el día lo lleva mejor, pero cuando llega a casa no lo soporta más, y lo único que le apetece es fumarse un pitillo. Félix le ha escondido todos los paquetes de tabaco, y no tiene más remedio que ir a comprar a un bar. Félix se entera de su debilidad, lo que provoca una discusión entre la pareja.
El pobre Max no liga ni a la de tres. Para colmo su mejor amigo, Serpa, no sabe cómo lo hace, pero cada día está con una. Sin duda, a Max le mola Leo, pero cuando se entera que Montse, está coladita por Serpa, no le importará inventarse cualquier historieta para montárselo con la chica. Pero el que mal anda, mal acaba, y a Max le saldrá el tiro por la culata.
Lucía propone a los más pequeños una actividad, en la que por parejas, uno tendrá que enseñar al otro aquello que mejor sepa hacer, y viceversa. A Lolo le ha tocado Emilio. Él lo tiene muy claro, le enseñará a jugar al ajedrez, mientras que Emilio, hará de Lolo todo un hombre. Ni uno ni otro consiguen sus objetivos. Pero ya sabéis que en este colegio, de toda actividad se aprende algo.
Lucía sigue siendo tan solidaria como siempre con los más desfavorecidos. Su relación a través de una ONG con los grupos marginales hace que entre en contacto con Diego, un ex drogadicto que fue encarcelado por varios atracos y que ahora acaba de salir de prisión. Lucía le ofrece ayuda para que el joven se adapte a su nueva vida. Alfredo, por su parte, le brinda su vivienda, pero Lucía observa que su novio desconfía de su amigo y que, en realidad, no quiere acogerle.
Desde que Martín se instaló en la casa de Luis y Rocío, el joven mantiene una relación distante y casi enfrentada con su tío. Luis pone impedimentos a todo lo que se relaciona con su sobrino, tanto es así que se niega a que el chico suba su bicicleta a casa y, como consecuencia de su intransigencia, se la roban. Rocío, que siempre actúa de mediadora para que Martín salga bien parado, intenta conseguir un sobresueldo con la venta de productos de belleza a domicilio y así poder comprar una nueva bici.
Luismi recibe una llamada del hospital y se dirige inmediatamente al centro en el que se encuentra su amigo César. Éste lleva mucho tiempo en coma y ahora empieza a salir de su estado vegetativo. Sin embargo, a pesar de recuperar la conciencia, los médicos creen que le pueden quedar secuelas graves del accidente. Luismi está muy preocupado por la salud de su amigo y, a ésta inquietud, se une el enfrentamiento continuo entre él y Javier. Esta rivalidad viene provocada desde que Luismi se fue a vivir con Jose, la administrativa del Azcona con la que Javier mantiene esporádicos encuentros sentimentales.
«Compañeros» cuenta con la colaboración de Pilar Bayona, actriz que interpretó durante los años sesenta numerosas películas de humor y que, junto a su hermana Emilia, formaba el mítico dúo de gemelas Pily y Mily. La veterana actriz interpreta a la madre de Leo. A la joven le encanta bailar, pero no puede dar clases de danza porque la economía familiar no pasa por un buen momento. Máx se declara a ella y como su poder adquisitivo es mayor intentará ayudarla para que pueda ir a las clases.
Marisa se marcha a Estados Unidos dejando a Félix con todas las responsabilidades de su nuevo hogar. La Literatura es la materia que más apasiona a Marisa y por ello lleva mucho tiempo investigando sobre la vida y obra de Luis Cernuda. Como experta, le han ofrecido impartir unos seminarios acerca del poeta andaluz en Estados Unidos. Es una oportunidad única que la profesora no quiere dejar pasar y, pese a las responsabilidades que deja en Madrid, decide aceptar. Para Félix no va a ser nada fácil, ya que tendrá que ocuparse, de la casa, de su trabajo y de Cristina, Carlitos y Emilio. Sin embargo, y a pesar de que su relación con los tres niños no es muy buena, él se hará cargo de todo para que Marisa pueda evolucionar profesionalmente.
Max, el chico que siempre tiene ideas nuevas para poner algo de diversión en la rutinaria vida del Azcona, invita a todos sus amigos a un chalet que sus padres tienen en el campo. Allí juegan y cuentan historias de miedo. Max y Serpa preparan una broma para divertirse, provocan un apagón de luz y los chicos deciden bajar a la primera planta de la vivienda para ver qué es lo que pasa. Escuchan un ruido y entran a unos pasadizos dónde explota un petardo que asusta a todos. Como consecuencia del estruendo, Leo cae a una cavidad a la que es difícil acceder. Su rescate resulta complicado, ella resulta herida y Max se siente culpable del accidente.
Los profesores del Azcona organizan una dinámica de grupo con los más pequeños. El hambre y la explotación que sufren los niños en países tercermundistas en comparación con la situación que viven aquellos que habitan en países desarrollados es el tema a tratar. Dos aulas son utilizadas como representación de ambos mundos: en «el aula de arriba» los alumnos dispondrán de una gran cantidad de comida, mientras que «en el aula de abajo» los niños que la ocupen tendrán que trabajar para poder comer. La clase más desfavorecida acabará rebelándose para acabar con las desigualdades.
César ha salido del coma y Luismi, que desea recuperar a su amigo de siempre, está muy ilusionado con su mejoría. Sin embargo, se decepcionará mucho al descubrir que César no recuerda a la antigua pandilla debido a la amnesia parcial que sufre. Además, César sufre crisis respiratorias que ponen en peligro su vida. Luismi no está pasando por un buen momento ya que, al mal estado de su amigo, se suma la racha de enfrentamientos que tiene con Javier, como consecuencia de la relación que ambos mantienen con Jose, la secretaria del Azcona.
Cada día que pasa, Lucía lo tiene menos claro. La relación que llevan ella y Alfredo no es como la de una pareja normal. Alfredo trata de hacerle ver que algún día tendrá que enfrentarse a la realidad, con él o con otro tendrá que mantener relaciones sexuales. Pero si la confianza que tiene Lucía en él es poca, desaparece totalmente cuando se entera que Alfredo se ha ido de marcha con Óscar y Javier a una discoteca.
Rocío ha cogido la gripe. Hace falta que una persona se ponga enferma para que se den cuenta de lo importante que es su trabajo. Tere pide a Jose y Luismi que se encarguen de las funciones de Rocío. Pero la ausencia de la bedela se nota tanto que el colegio es todo un caos. Los baños no funcionan, falta material, y Tere tiene todo el día a dos pintores detrás de ella. La directora del Azcona no lo aguanta más y hace todo lo posible para que Rocío vuelva.
Martín recibe una inesperada visita. Su peor enemigo en el centro de menores, Fer. Martín no puede olvidar lo mal que se lo hizo pasar en el internado. Todos esos malos recuerdos vuelven aflorar en la mente de Martín. Duna percibe su miedo, y lo mejor que puede hacer es enfrentarse a él. Fer le propone dar un golpe en el bar de su tío. Sin embargo, el chico va más lejos. El interés que muestra Cristina por él y el «pedo» que llevan los dos encima, es aprovechado para que Fer intente sobrepasarse. Menos mal que Martín llega a tiempo y lleva a Cristina, sana y salva, a su casa. Pero para Martín no acaban aquí los problemas, Fer se presenta a la noche siguiente en el bar para llevarse las pelas de la caja.
Carlos trata de remendar su error ante Duna al no haber bajado a socorrerla cuando estuvo atrapada en la cueva. Tuvo miedo, pero quiere hacerle ver que la quiere y que lo es todo para él. Carlos le regala una pulsera con una inscripción grabada. Duna no se entusiasma mucho ante esa muestra de amor. ¿Quizás su corazoncito alberga a otra persona?
Después de dar tanto la vara, Max ha conseguido que Leo salga con él. Está claro que tanta persistencia tenía que tener una recompensa. Sin embargo, la jugarreta que tramaron él y Serpa de grabar a las chicas mientras se cambiaban de ropa en la fiesta del bikini, tendrá sus consecuencias. Tras rondar por todo el colegio, la dichosa cinta llega a manos de Leo y Duna. Movida asegurada.
Lucía acompañada de una ex prostituta, muestran en clase un vídeo sobre la situación de las prostitutas y el servicio que se las ofrece desde una organización de ayuda. La pandilla, en vez de solidarizarse con la causa, acude a un parque frecuentado por prostitutas para cotillear. Una vez allí, los chicos se meten con ellas. El chulo se cosca y sale detrás de ellos. Con tan mala suerte que en la huida Montse se separa del grupo. Debido a su color de piel, ya que el sitio es pateado por chicas de su mismo color, un cliente la confunde con una prostituta. Gracias a la ayuda de una prostituta, Montse se deshace del hombre. En el trayecto al metro, la mujer le cuenta, también negra, los motivos que la llevaron a prostituirse.
Desde que Marisa se marchó a EEUU, todo es un desastre en casa. Aunque Félix le diga que todo va viento en popa, la realidad es bien distinta. Félix no puede compatibilizar sus clases con hacerse cargo de los niños y de las tareas de la casa. Eso de hacer a la vez la comida, hablar por teléfono, planchar y estar atento a una partida de ajedrez, le desborda totalmente. Hasta se queda dormido en clase. Rocío le ve tan agobiado que decide echarle una mano en casa. Aunque Félix, en un principio, rehusa de su ayuda, después no puede prescindir de la colaboración de la bedela.
Parece que desde que Duna lo ha dejado con Carlos, hay un acercamiento entre ella y Martín. Cuando Rocío los ve en casa estudiando, se alegra de la felicidad de su sobrino. Sin embargo, pronto esta felicidad se verá de nuevo truncada, cuando aparece una pintada en el colegio amenazando a Alfredo. Todas las miradas se dirigen hacia él. Duna, es la única, que le defiende ante la pandilla. Alfredo estaba en lo cierto, uno de los alumnos del Azcona fue su agresor.
El padre de César ha tomado una decisión. Se lleva a su hijo a Almería. Allí ha contratado a una persona que se encargará de su cuidado, mientras, él podrá seguir trabajando. Pero el colmo de los colmos, es cuando Luismi se entera que en un momento de desesperación, el padre ha abandonado a César en la habitación de un hostal.
Jimi tiene una gran duda. Ahora que se ve más solo que la una, no sabe cuál de las tres chicas (Nadia, Bego o Cristina) le gusta más. Por tanto y optando por la opción más cómoda, prefiere que sean ellas las que se pongan de acuerdo para ver quién de las tres se queda con él. ¡Se aceptan apuestas!
Martín está ingresado en el hospital a causa del atropello que sufrió. El padre de Martín no tiene dudas, fueron los hijos del hombre que Martín atropelló cuando atracó la joyería. Aunque en el juicio dejaron claro que había sido un accidente, sus hijos no lo entendieron así. Por su parte, Rocío sigue con la mosca detrás de la oreja, algo le dice que su cuñado oculta algo. Y nuestra Rocío, por supuesto, no esta dispuesta a quedarse sentada y de brazos cruzados.
Luismi busca un centro de rehabilitación para César tras el abandono de su padre. Sin embargo, no es tarea fácil. Su asistencia es cara y compleja. Sólo hay un centro dedicado al daño cerebral que sea público y la lista de espera es interminable. El resto de centros son privados y piden una pasta por su ingreso. Luismi no quiere dejar en la estacada a César como lo hizo su padre, y aunque sea ilegal acogerlo en su casa a espaldas de la asistencia social y sin tener la tutela para decidir por él, prefiere estar en esa situación a desinteresarse de él por completo. Su fiel amigo y profesor en el pasado, Félix, quiere ayudarle. Lo mejor que puede hacer por César y por él mismo es llevarle a un centro donde esté atendido, aunque no sea específico para su problema.
Con la pintada del colegio, el cerco para descubrir quién dio la paliza a Alfredo se va cerrando. Parece ser que Alfredo estaba en lo cierto, su agresor fue un alumno. Por ello, la policía reabre la investigación. Revisarán las taquillas de los alumnos a ver si encuentran alguna pista que les lleve a la identidad del culpable. ¿Adivinad quién tiene todas las papeletas de convertirse, por undécima vez, en presunto culpable de la agresión al Manoplas?
Una nueva profesora en prácticas, Patricia, hace estragos entre los adolescentes del colegio. Pero quien está más encandilado e incluso, enamorado de ella, es Serpa. Seguro que se las ingenia para ligar con ella. Este chico es un «Don Juan».
Si Félix no se apaña sólo en casa sin Marisa, tampoco lo lleva mejor en sus clases. Los chavales se aburren con sus charlas teóricas. Con Marisa todo era diferente, sus clases eran más dinámicas y amenas, llegaban a hacer representaciones de las obras literarias. Félix suelta su perorata y hasta la próxima clase. Sin embargo, el Bacterio, pronto cambia de actitud. Basándose en lo que decía Unamuno, que toda persona es personaje y su vida puede ser objeto de una novela, manda a los chicos un trabajo donde cuenten la historia de su vida.
Martín está de nuevo en un centro de menores. Es culpable de la agresión a Alfredo. Rocío y Duna están convencidas que él es inocente. Rocío echa en cara a Alfredo el error que han cometido con su sobrino. Por su parte, Duna visita a Martín en el centro de menores. No puede rendirse sin más, buscarán un abogado, él es inocente.
Ahora en el centro, las tornas han cambiado. Con la libertad de Fer, Willi, el compañero de habitación de Martín, se ha convertido en el nuevo cabecilla del centro.
Cristina va de mal en peor. El final de la primera evaluación da sus últimos coletazos, y Cristina tiene siete suspensos. Félix cree conveniente que la chica visite al psicólogo del colegio. Sin embargo, Cristina no está muy por la labor, ella no está loca. La situación se desborda de tal manera que Félix pilla a Cristina en casa semidesnuda y fumando marihuana con un amigo. Cristina harta de tanto control decide marcharse a vivir con su hermana Isabel hasta que regrese Marisa.
Lucía recibe la visita de una religiosa, amiga suya. Caridad, que así se llama la monja, se despide de ella porque se va a Tanzania. Está muy feliz, es siempre lo que ha querido hacer. Esto da que pensar a Lucía, no sabe qué ha hecho con su vida, dejó sus votos para estar con Alfredo y ahora su relación no va bien por sus miedos a afrontarla de verdad.
A través de una revista del corazón, Max se entera que su padre se ha liado con una jovencita. El colegio se llena de paparachis en busca y captura de alguna declaración de Max. El chico lo pasa francamente mal, sobre todo porque no quiere que la noticia llegue a oídos de su hermano pequeño.
Todos en el Azcona tienen la oportunidad de dejar grabado en una videocámara cómo le gustaría que fuera su colegio ideal. Profesores y alumnos pasan por esta especie de «videomatón» para grabar sus sugerencias.
Martín, acusado de la agresión de Alfredo, no aguanta el ambiente que se respira en el Centro de Menores y decide escaparse. Duna le ofrece su apoyo incondicional y los dos se dirigen hacia Oporto (Portugal), donde pretenden coger un barco que les lleve a Londres.
El viaje es una sucesión de problemas, por lo que deciden pedir ayuda a su amigo Max. Él se lo cuenta a Carlos y a Leo y los tres se dirigen hacia el pueblo salmantino donde se encuentran sus dos amigos. Para ellos la amistad es muy importante y no les pueden fallar.
Al anochecer, Martín y Duna llegan a un pequeño pueblecito donde deciden hacer noche en una iglesia. La policía los busca sin descanso y ellos lo saben. El chico no quiere meter en líos a Duna y le ruega que llame a su madre para dar por terminada la escapada. Ella no quiere dejarle sólo y prefiere continuar la aventura. Para que su amiga no se implique más en el asunto, Martín decide entregarse a la policía. Sin embargo, antes del amanecer la policía los localiza y toma posiciones bajo la iglesia. Duna se entrega, pero Martín no aguanta la tensión e intenta suicidarse desde el campanario de la iglesia.
Alfredo, a lo largo de toda la temporada se ha sentido amenazado por un alumno del Azcona. La policía inicia una investigación para encontrar al culpable de la agresión y las amenazas anónimas. Hasta ahora, siempre se ha culpado a Martín por sus antecedentes y su afición a la pintura. Sin embargo cualquiera del Azcona podía haber cometido el delito.
César permanece en el centro de discapacitados que le buscó Luismi. El gerente de la residencia le ha comentado que a pesar de que su amigo está progresando mucho, podría avanzar más en un centro específico para lesiones cerebrales. Lucía, junto con Luismi se ponen a buscar nuevos centros y encuentran una beca para una residencia privada. Sin embargo, César no reúne los requisitos necesarios para acceder. Además, Luismi no quiere revelar que su padre le abandonó por las consecuencias que esto puede traer a su mejor amigo. Félix y Lucía se enteran de este hecho y deciden denunciar a Julián por abandono.
Con la llegada de las Navidades, Félix espera ilusionado el regreso de Marisa. Por fin va a poder descansar de las cargas familiares que han caído sobre él. Carlitos, Emilio y él están preparando la cena de Nochebuena cuando llega la profesora. El reencuentro entre los niños y la profesora es muy emotivo, sin embargo ella se muestra distante con Félix, al que exige explicaciones sobre la marcha de Cristina. La niña no quiere volver a casa si Félix sigue viviendo con ellos y Marisa le pide al profesor que se marche durante un tiempo.
Lucía y Alfredo se han convencido de que lo mejor que les ha podido suceder a los dos es conocerse. Han conseguido superar las diferentes crisis por las que han pasado, debido a sus diferentes formas de ver la vida y ahora los dos quieren estar juntos y comenzar una nueva relación. Alfredo sorprende a Lucía y le pide que se case con él.
La pandilla de los más jóvenes del Azcona se han comprometido con el proyecto «Los vigilantes del planeta». Su intención es concienciar a todos los miembros del colegio, de la necesidad de ahorrar energía. Para ello apagarán todas las luces que creen que no son necesarias, precintarán los baños y llenarán la cisterna de objetos para que nadie los utilice y así ahorrar agua.
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Temporada 7
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Tres grupos del Azcona tienen que ir al Martín-Grande. Con ellos van Alfredo y la nueva chica de administración del Azcona, Jose. Creían que el traslado podía ser bueno para conocer gente, pero no es así.
En el Azcona, siguen las obras. El APA se reúne para la elección del nuevo Presidente y el tema del recreo, es decir, si dejan salir a los chicos menores a la calle o no. Rocío se presenta como candidata, pero tiene como rival a Víctor.
La relación entre Valle y sus padres es tirante. Rocío cree que su hija no tiene confianza en ella y que sólo piensa en si misma y en Quimi. Además, Lolo no hace más que pensar en Desiré.
Isabel y Eloy tiran como pueden con Nico. Eloy se pone a trabajar en un catering. Pero quien lo está pasando mal es Carlitos que sigue en el centro de menores. Cree que Isabel se ha olvidado de él.
Por su parte, Félix acude al médico por problemas de artrosis. Éste le recomienda que haga ejercicio y evite el sedentarismo.
Una nueva profesora se ha incorporado al Azcona, es Lucía, profesora de Sociedad, Cultura y Religión. Al principio, su relación profesional con Alfredo no ha comenzado con buen pie. Todo empieza cuando Jaiza, una niña árabe, es objeto de las burlas de sus compañeros que pretenden quitarle el pañuelo que le cubre la cabeza. Hasta ahora, nunca había tenido problemas en el colegio, porque no llevaba pañuelo. Pero su padre quiere que ahora sí lo lleve. Lucía aconseja a la niña que si ella no quiere ponerse el pañuelo no tiene porque llevarlo. Cuando el padre ve a Jaiza sin pañuelo, habla con Alfredo para pedirle una explicación y recrimina la actitud intolerante de Lucía.
Tras la paliza a Luismi, la pandilla y los chicos del Martín-Grande (con Alejo a la cabeza), deciden ajustar cuentas en un descampado y así recuperar la «chupa» que le quitaron a Luismi.
Mientras, el padre de Quimi, Agustín, ha hecho un trato con unos mafiosos que se dedican a robar coches de lujo, dejándoles el desguace para que cambien las matrículas. Sin embargo, Agustín quiere que terminen su trabajo cuanto antes y que se marchen de su negocio. Pero sus palabras no caen nada bien entre los mafiosos, y cuando Agustín está quemando unos papeles, una lata de aceite estalla a su lado.
Por otro lado, Tere responsabiliza a Alfredo de la paliza de Luismi, ya que había salido del colegio durante el recreo con su consentimiento. Además, la directora le recrimina esa actitud tan amistosa y tan colega que tiene con los alumnos. Alfredo, entonces, decide vigilar, a diestro y siniestro, a los chicos para que no se escapen del colegio durante el recreo.
Aunque no le apetece nada, Félix tiene que encargarse de Nico durante unos días, pues Marisa e Isabel tienen gripe y pueden pegárselo al niño. Félix es un desastre como «papá», y para colmo, no puede pegar ojo por las noches porque Nico no hace más que llorar. Pero cuál será su sorpresa, cuando un día Bego se da cuenta de que no es Nico al que su tío está cambiando los pañales sino que se trata de una niña.
Ventura, un antiguo novio de Tere, le hace una visita al colegio. En sus cartas, Tere le había dicho que estaba casada, pues él le había dejado plantada. Como el hombre insiste en conocer a su marido, Tere se saca de la manga a un esposo.
Paralelamente, Marisa regala dos entradas para un concierto a Rocío, ya que Félix no puede ir. Rocío se lo dice a Luis, pero a él no le apetece. Así que invita a Víctor, el secretario del APA. Al día siguiente, Rocío recibe un ramo de flores.
Lucía está recogiendo firmas en contra de la pena de muerte. En la clase de Bego y Nadia emite un vídeo de un condenado a muerte para que los chavales saquen conclusiones. Nadia y su novio, Jimy, están a favor mientras Bego aboga en su contra. Como el debate se prolonga, Lucía decide hacer un juicio con los alumnos, donde se intercambiarán los papeles. Bego será la fiscal, mientras Nadia representará el papel de abogado defensor del condenado a muerte, que será Jimy. Así Lucía cree que absolverán a Jimy, y aquellos que están a favor cambiarán de opinión. Pero, Alfredo escucha como su hija defiende la pena de muerte y se siente indignado.
Los chicos se marchan de excursión a los yacimientos de Valdecedillo. Allí corre la leyenda que un grupo de dinosaurios sobrevivió a la glaciación y vive cerca de un pueblo abandonado. Luismi, César y PC deciden gastar una broma a Tajna, llevándola a una ermita. Aunque la broma será para César, que creyendo a Tajna herida, declara que la quiere. Esta visita cultural supone una oportunidad para que Charly se acueste con Sara. Sin embargo, la chica se arrepiente.
Félix y Marisa, prefieren ocultar de momento su relación, sobre todo Marisa. Pero Nadia, ve cómo Félix pasa el brazo por el hombro de Marisa y hace correr la voz de que son novios y de que se besaban en la biblioteca. Poco a poco, la noticia llega a oídos de todos, niños y profesores. El problema surge cuando Rocío se lo pregunta directamente a los implicados. Uno afirma que están juntos, y la otra lo niega. Por su parte, Rocío le ha dejado las cosas claras a Víctor, el secretario de la APA, y no quiere que la agobie.
Entre la bedela y Jose, la nueva chica de administración, surgen algunos problemas que empeoran cuando esta última deja las llaves del aula de informática a Luismi, César y PC para que jueguen con el ordenador. Lo que parecía algo sin importancia se complica de repente.
Tras la muerte del padre de Quimi, éste se encuentra un poco ausente y prefiere tomarse unos días de respiro. Cuando Quimi se pasa por el desguace y ve a los dos mafiosos, algo le huele mal. Decide curiosear en el cobertizo y descubre que los tipos en cuestión roban coches de lujo. Los mafiosos le ven y le amenazan. Si abre la boca, podría pasarle algo malo a su madre. Todo empeora cuando Fede le cuenta a Quimi que la muerte de su padre no fue un accidente.
Óscar y Lucía se encargan de impartir clases para adultos, organizadas por la Consejería de Educación. El grupo tiene que estar formado por 20 alumnos como mínimo, si no la Consejería suprimirá las clases. Surgirán algunas discrepancias entre ambos por sus modos tan diferentes de impartir las clases.
El Azcona está preparando un nuevo maratón como otros años. En él participan otros colegios, entre ellos el Martín-Grande. La presidenta del APA, Rocío, no quiere que se celebre, porque otros años los chicos han bebido y ensuciado el colegio. Pero, su opinión choca con el resto de los padres, en especial con la de Víctor.
Mientras, todo el colegio, tiene que pasar un reconocimiento médico. A todos les da miedo sacarse sangre, menos a Alfredo. Todo cambia cuando, tras salir de copas con sus compañeros de mili, llega a casa borracho y con un tatuaje en la espalda.
Sin embargo, las que están locas por el reconocimiento son Bego, Nadia y Cristina, porque el médico es muy atractivo. Pero cambian de opinión cuando saben que tienen que desnudarse. Para no pasar por el trago, Bego tiene una idea.
Una redacción sobre el amor desvela la presunta homosexualidad de Marta. A ellla le gusta una chica de la pandilla, pero no está segura. Busca consejo en Lucía. La profesora está liada y pide ayuda a Félix.
Por otra parte, Luismi y PC están más solos que la una y tratan de llevar a la práctica todas las técnicas de ligue.
El maratón ha dado su pistoletazo de salida. Los colegios participantes se ponen las pilas para jugar a distintos deportes durante dos días. Por otro lado, toda la pandilla se ha enterado que a Marta le gusta Sara, y esto provoca malestar entre algunos. César y Luismi tratan de ayudarla.
Por su parte, Lucía quiere llevar a sus alumnos a una obra de teatro. Alfredo no está muy de acuerdo con la obra elegida, ya que hace apología de la violencia. Finalmente, Alfredo acompaña a Lucía a la representación.
Lolo no puede dar crédito a lo que ven sus ojos, Desiré ha vuelto de Estados Unidos para quedarse. Pero, ella ya no es la misma, se cree alguien importante porque trae fotos de Brad Pitt firmadas y las reparte entre sus amigos. Desiré celebra una fiesta de bienvenida, pero Lolo y sus amigos no acuden.
Félix y Marisa discrepan en las reformas de la casa del pueblo, lo que hace que la relación se enfríe.
El verano se aproxima al Azcona. Por ello están preparando un festival de fin de curso, con muchas sorpresas, entre ellas la elección del Rey y la Reina del colegio entre los profesores. Alfredo está convencido saldrá elegido rey. Este concurso hace que nazca rivalidad entre Alfredo y Oscar.
Valle y Quimi están de nuevo en el colegio. Quimi viene con nuevas ideas. Quiere convertir el desguace de su padre en un taller de motos. Necesita de la ayuda de la pandilla para colocar todo el material. Además, Valle está agobiada con los exámenes y la selectividad. Félix decide no hacerle el examen de evaluación por haber faltado a clase sin justificación, a diferencia de Quimi que ha sido por pasarlo mal.
Jimi, el novio de Nadia, y sus amigos se reúnen en la calle para beber alcohol. A Bego no le gusta que su mejor amiga y su novio beban y se emborrachen. En la fiesta de cumpleaños de Jimi, Nadia bebe más de la cuenta.
Jose recibe la visita de su novio, Rafa, en casa de Quimi. Discuten y el chico viene a pedirles disculpas. Jose acepta la reconciliación. Al mismo tiempo, entre Jose y Luismi surge una buena relación de amistad.
Rocío comunica a Alfredo que la APA se va a reunir para considerar la situación de Lucía en el colegio.Alfredo trata de hacer ver que lo único importante es la profesionalidad.
Tanja está preocupada. Cree que está embarazada y se lo cuenta a César. Decide hacerse la prueba del embarazo. Pero no será este el problema.
Valle recibe entusiasmada el aprobado de Filosofía. Mientras que PC está indignado porque Félix le ha suspendido Historia, y es la única asignatura que le queda para aprobar el curso. Alfredo, molesto con su hermano y bajo la autorización de Tere, solicita que el examen de PC sea revisado por otro profesor.
La preparación del Festival sigue su curso en el Azcona. En esta ocasión, se están organizando unas pruebas para elegir a la pareja que mejor interprete la escena final de la película «Casablanca». A las pruebas se apuntan Bego, Nadia, Jimi, Emilio, Rocío y Víctor. Las parejas se deciden mediante sorteo, sin embargo, a ninguno le gusta la pareja que le ha tocado en suerte y recurren a todo tipo de artimañas para alterar el resultado final.
Félix lo está pasando muy mal por su enfermedad. Se muestra impertinente con todo el mundo. En medio de una clase, cae al suelo redondo y Alfredo cree que el mareo se debe a una depresión. Sin embargo, Alfredo no da crédito al diagnóstico médico. Félix tiene leucemia.
Jose tiene pánico a quedarse sola en casa y le pide a Quimi que no la deje sola. Está convencida de que Rafa puede volver y darle otra paliza. Esto no le agrada mucho a Valle, que no quiere que su novio pase tanto tiempo con ella. Sin embargo, Jose no está enamorada de Quimi, sino de otro chico de la pandilla.
Mientras, Tanja también siente celos de Arancha. Con su regreso, César podría seguir sintiendo algo por ella, y cometer una locura. Tanja le regala una camiseta oficial de fútbol, pero Arancha también le hace un regalo.
Félix vuelve al colegio y armado de valor, cuenta a los profesores que tiene leucemia. Ninguno se lo puede creer. Marisa quiere ayudarle, pero se encuentra con un Félix sin esperanza alguna por curarse, y que además se muestra distante con ella.
El Azcona organiza los últimos preparativos del Festival de final de curso. Desiré, Yaiza y dos niñas más, ensayan el baile de «El lago de los cisnes», cuando una de las niñas se tuerce el tobillo. Rápidamente, Lolo se ofrece como voluntario para sustituir a la bailarina y vestirse con el tutú y con las plumas. A Rocío no le hace ninguna gracia que su hijo se vista como una niña y decide comprarle un traje de príncipe. Pero lo que Lolo quiere es bailar con Desiré.
Tras la ruptura entre Tanja y César, este besa a Arancha, para sorpresa de la pandilla. Todos piensan que lo mejor que puede hacer César es contárselo a Tanja, pero se acobarda y no se lo dice. Sin embargo, Tanja no tarda mucho en enterarse.
Por su parte, Óscar está preocupado por Pedro. Últimamente no presta atención y falta a muchas clases. Pedro cree que, aunque consiga el graduado, no le va a servir para nada, seguirá sin tener cultura. Además, le gusta Virginia, pero piensa que ella no se va a fijar en un tipo como él.
Félix es hospitalizado para someterse a unos análisis que demuestren si su enfermedad es compatible con un transplante de médula. Las pruebas resultan positivas y se empieza a barajar a su hermano Alfredo como posible donante. Inexplicablemente, Félix se niega a someterse a operación alguna. La medicación le sume en un profundo sueño, en el que le atormenta la pesadilla de su muerte. Cuandd despierta se plantea la necesidad de seguir vivo y continuar siendo útil a los demás.
El problema del desalojo de viviendas habitadas por ancianos es la trama social del capítulo. En este caso es Luismi el más comprometido, al participar en la organización de una movilización para evitar el desahucio. El joven intenta convencer a sus amigos para que acudan y, aunque ellos no parecen muy solidarios con la causa, finalmente se presentan en el lugar de la concentración. La manifestación provoca un pequeño altercado con la policía, pero evitará el desalojo de los ancianos.
Rocío y Luis están orgullosos de la interpretación de Lolo en el festival de teatro que se celebra en el Azcona. Víctor y Rocío, los organizadores del festival, se convencen de que lo mejor es seguir siendo sólo amigos, por lo que se reconcilian definitivamente. Sin embargo, Luis los sorprede juntos y malinterpreta la situación. Cuando Víctor le explica que Rocío nunca ha querido nada con él, Luis pide perdón a su mujer. Rocío se siente culpable ante el arrepentimiento de su marido y le cuenta toda la verdad.
Las nuevas tecnologías están presentes en el Azcona, pues son los jóvenes los que más dominio tienen de ellas. Luismi enseña a Lucía a navegar por la red al mismo tiempo que, los más pequeños entran en una página pornográfica y guardan la imagen en un disquete. Aprovechando un descuido de Lucía, cambian el disquete con la comprometida imagen por el disquete de la profesora. Esto provocará un mal entendido entre Lucía y Alfredo.
En el Azcona se acerca el final de curso y la pandilla debe enfrenatrsee a la dura selectividad. Todos parecen nerviosos y alterados por la prueba de acceso a la universidad, pero la más afectada es Valle que, en su afán por sacar buenas notas, comienza a tomar anfetaminas. Con las pastillas consigue concentrarse y aumenatr el rendimiento en sus estudios, sin embargo, al terminar los exámenes de selectividad valle sufrirá una lipotimia.
Desde que Luis conoce la verdadera historia de lo que ocurrió entre Víctor y su mujer, la relación en la pareja es muy distante. Mientras Rocío quiere salvar su matrimonio, su marido piensa en la separación. Luis abusa del alcohol para eludirse del problema, hasta que una noche llega a casa ebrio y muy violento. Rocío teme que la situación se repita y decide que lo mejor es separarse. Apenado, Luis se marcha a casa de un amigo.
Finalmente, Félix acepta hacerse el transplante de médula y que el donante sea su hermano. Antes de la operación y debido a su debilidad, le trasladan a una cámara estéril a la que no pueden acceder sus familiares. Esto, unido a la posibilidad de que pueda haber algún problema con la operación, preocupa a Alfredo y a Marisa. Bego también está asustada y quiere ir a ver a su tío, pero su padre considera que ella no debe ir al hospital. La niña se enfada porque piensa que no cuentan con ella para nada.
Gustavo imparte un curso de primeros auxilios entre los más pequeños. Yaiza idealiza al profesor e incluso fantasea con la idea de ser salvada heroicamente por él en un incendio. La alumna cree que se ha enamorado y decide hacérselo saber a Gustavo mediante una carta. La misiva irá a parar a manos de Lolo, lo que provoca un divertido malentendido entre los tres personajes.
El último curso de la pandilla en el Azcona está llegando a su fin. Han organizado un viaje de fin de curso a Mallorca y esperan ansiosos que llegue el día de partida. Se lo van a pasar en grande, todos, menos Isabel que quiere ir en busca de Eloy. Lleva un mes sin tener noticias suyas. Valle se apunta a ir con ella. Su decisión empuja a que Quimi, Luismi y Sara les acompañen, a pesar de tener pagado el viaje a Mallorca. Cuando llegan a la obra de construcción del padre de Eloy, todos piensan que el chico está aquí trabajando, pero para sorpresa de la pandilla, Eloy ya no está con su padre, se marchó hace un mes a otro curro con una chica. Isabel no puede dar crédito a lo que oye, el padre de su hijo está con otra.
Una vez superado el bache matrimonial entre Rocío y Luis, éste quiere hacer un regalo a su mujer y pide consejo a sus hijos. Para sorpresa de todos, Luis se presenta con una sofisticada freidora. Como es lógico, a Rocío no le hace ninguna gracia este regalo tan poco romántico. Lolo cree que esto puede provocar la separación de sus padres y decide con sus amigos hacer una rifa en el colegio para deshacerse de la freidora y conseguir pelas con las que comprar un bonito regalo. Pero lo que no saben, es que Luis quiere descambiar la freidora.
Por otro lado, a Lucía se le plantea una gran indecisión desde que recibe la noticia de tener que marcharse del colegio para encargarse de la contabilidad de su congregación. Ella no quiere dejar la enseñanza. Cuando Alfredo se entera, trata de disuadirla, pero Lucía ha hecho unos votos y se debe a ellos.
Mientras, en el Azcona, Bego, Nadia y Jimy se han esforzado mucho en hacer un trabajo sobre reciclaje para conseguir un viaje de estudios a Bruselas. Óscar se encarga de tomar la decisión y para su asombro, el mejor trabajo es el de Jimy, es el más original e informativo. Alfredo está de acuerdo con él. Sin embargo, Óscar da como ganadora a Bego, que ha sido la mejor alumna del grupo, y no a Jimy que habiendo hecho el vago todo el curso no cree que se merezca el premio. Esta decisión, hace que Nadia y Jimy tachen a Bego de enchufada.
Las clases han terminado. ¡Por fin! Ya llegó el verano al Azcona. Los nervios están a flor de piel. La pandilla espera las notas de selectividad. Valle no sabe si le dará la nota para estudiar Periodismo. Quimi, por su parte, no sabe qué hacer con su vida, si vender el desguace y estudiar una carrera, o convertirlo en un taller de motos. Todos, a excepción de Luismi, quieren pasar la noche en el Azcona y así cotillear lo que dice de cada uno el anuario del colegio. Más de uno, se lleva una sorpresa al leer el suyo.
Una vez acabadas las clases, Rocío apunta a Lolo a un cursillo de natación. A él no le apetece nada, no quiere que sus amigos se enteren que no sabe nadar. Hará todo lo posible por escabullirse y no lanzarse al agua.
Félix recibe con alegría el alta médica. A partir de ahora debe tener mucho cuidado con la higiene y con la alimentación. Marisa estará a su lado, en todo momento, para ayudarle. En una larga partida de ajedrez, ambos se juran amor eterno.
Alfredo cuenta a su hermano los sentimientos de Lucía hacia él. Alfredo no siente nada por ella, está a gusto a su lado, pero nada más. Por su parte, Lucía se ve envuelta en una historia de drogas. Un niño bosnio del colegio, está siendo utilizado como correo para pasar caballo, y si no lo hace, su vida correrá peligro. Lucía se presta a ayudarle, pero para ello necesita dinero con el que comprar la droga. Una vez en el poblado, Lucía se ve metida en una situación de peligro de la que es incapaz de salir.
Eloy se ha quedado al cuidado de Nico, de Emilio y Carlitos. Situación que aprovecha Cristina para subir a casa con un chico. A pesar del jaleo que forman los cuatro, Eloy no pone ninguna pega, hasta que agotan su paciencia y echa de la casa al novio de Cristina.
HASTA SIEMPRE.
«Algunos de los que estáis aqui, habéis visto como yo empezaba a dar clases. A cambio, yo os he visto crecer, os he visto enamoraros, os he visto tener vuestros primeros hijos. Por eso ahoar que os vais, quiero que sepáis que siento algo muy importante en mi vida. Habéis sido un grupo muy espacial en el Colegio Azcona. La vida aquí va a continuar, vendrán nuevos chicos, habrá nuevas pandillas… Pero quiero que sepáis que va a ser muy difícil olvidarnos de todos y cada uno de vosotros. Os quiero desear mucha suerte.»
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Temporada 6
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Comienzan las clases en el Azcona. Todos se sorprenden al ver a Isabel embarazada de siete meses. Tere, enfadada, le reprocha no habérselo dicho antes de volver. Asegura que es un problema tener a una alumna embarazada. La directora se reúne con Marisa y le plantea dos opciones: disimular el embarazo o buscarle otro colegio. Marisa le asegura que es la situación ideal para demostrar que el Azcona es un colegio progresista pero la directora teme a los padres.
Alfredo está nervioso en su primer día como profesor. Óscar, ahora jefe de departamento, ha dividido a los alumnos en dos grupos, para que cada profesor examine a uno. Moni no lleva muy bien el examen y se insinua a Alfredo y este le advierte que ésa no es forma de convencerle. Alfredo se lo comenta a Nuria, quien le aconseja no decirle nada a Óscar. Tras el examen, Moni, insinuante, consigue meterse con Óscar en su despacho. Alfredo se sorprende al descubrir que ha aprobado. Le pide a Óscar el examen, pero este se niega, le insinúa lo sucedido con Moni y le aconseja que tenga cuidado.
La pandilla está en la montaña de vacaciones cuando aparece Toni, dispuesto a contarle a su hermano la verdad sobre su enfermedad. Toni y Quimi van de escalada. Este último sufre un accidente, y su hermano le salva. Cuando están al pie de la montaña, Valle cura a su novio. Quimi le pregunta a su hermano por qué no le puede limpiar él la herida. Valle le dice la dura verdad.
Bego y Nadia se reencuentran. Tienen novedades: a Bego le ha venido la regla y Nadia tiene novio. Se llama Jimy y lleva un mes saliendo con él. Pero se ven a escondidas, ya que la madre de Nadia no permitiría la relación. Bego invita a su amiga a jugar con sus compañeros, pero no quiere, le parece infantil. Ha quedado con Jimy para ir a una discoteca, le pide a Bego que vaya. Ésta descubre que Nadia fuma, bebe y le riñe por ello.
Luismi sigue decepcionado con Sara, incapaz de contarle a sus padres que son novios. Él está convecido que esta situación sólo beneficia a Sara…
Alfredo intenta seguir el ritmo de vida de Nuria, que sale casi todos los días con sus amigos. Sin embargo, parece que la edad hace mella en Alfredo y no podrá atender como debería sus obligaciones como profesor. Por otra parte, la relación de Alfredo y Oscar sigue siendo tensa.
Durante unas partidas de ajedrez en las que se decidirá quién presentará al colegio en un próximo campeonato, Lolo pierde ante Desireé. El pequeño no asume nada bien la derrota y menos aún, que Félix pretenda dar clase también a la niña. Lolo llegará a amenazar a Desireé para que no vuelva a jugar al ajedrez.
Quimi y Valle se han realizado las pruebas pertinentes para asegurarse de que no están contagiados de SIDA. Los jóvenes pasarán unos días muy difíciles a la espera de los resultados. Quimi está cada vez más encerrado en sí mismo, de hecho se niega a ir con Valle a recoger los análisis porque sigue muy dolido con ella. Valle, preocupada, se refugia en su madre y le cuenta lo que está pasando.
La pandilla juega en el Azcona a matarse con pistolas de tintas de colores. Se trata de un juego en el que chicos y chicas aprovechan para demostrar sus odios y afinidades. Por un lado, es evidente que a Sara no le gusta que su novio hable con Carmen, que también participa en el juego. Mientras, César intenta acercarse a Tanja para dispararla pero lo hace con una actitud muy cariñosa.
Alfredo ha organizado una campaña a favor de Guatemala. Intenta ayudar a Georgina, que ha venido a España para coordinar las actividades de una ONG. Por la tarde, los dos, junto a Rocío, escogen la ropa que los alumnos han donado. Al profesor le avergüenza el mal estado de algunas prendas. Ofendido, dice que se va a encargar de que los chicos aprendan a ser realmente solidarios.
Gustavo prepara elecciones para elegir al delegad@ de la clase de los pequeños. Nadia, segura de que pude ganar, se presenta como candidata. Bego, picada con su amiga, también lo hace. La primera inicia entonces una guerra sucia para conseguir votos. La gota que colma el vaso es el boicot que Jimy le hace a Bego en la radio. Mientras la niña expone su programa electoral, él manipula el sonido para distorsionar la voz. Cuando ella se entera de lo sucedido, decide jugar tan sucio como su contrincante.
César está metido en un lío. Debe pagar las fichas del equipo de fútbol y se ha gastado parte del dinero en el recibo de la luz, ya que en su casa atraviesan otra vez problemas económicos. Se lo confiesa a Eloy, y a éste se le ocurre una idea: jugar al billar apostando. Así lo hacen. César gana bastante dinero a Abigail, una chica que estaba en el bar. Sergio, su chico, también quiere jugar, pero aumenta la cantidad apostada. César acepta y gana en todas las ocasiones. Entonces Sergio le reta a una nueva partida, pero esta vez a 10000 pesetas.
Durante una clase de informática PC descubre la página web de un juego llamado TotalDeath. Por la tarde, en casa de Quimi, vuelven a entrar en ella. Le ponen nombre al guerrero virtual que les da la bienvenida y de esa forma inician la partida. Sin embargo, las cosas se complican cuando la imagen se hace real y ven a una chica joven, ensangrentada, encadenada a un banco. Asustados, apagan el ordenador. Al día siguiente, la pandilla descubre que les han metido entre sus cosas las piezas de un puzzle. Al unirlas, forman el logotipo de la página web, en medio de los puntos cardinales, y rodeado por la frase: «Las entrañas de la tierra acogen al infierno. Sigue mi rastro de sangre para penetrarlo».
Marisa y Luis discuten en el bar debido a que él se niega a ponerle a la profesora el tercer carajillo antes de entrar a clase. Ésta, muy enfadada, le dice que no sabe si volverá a «La Escapada». Por la tarde Marisa demuestra que tiene problemas con la bebida.
Quimi está muy agobiado. Trabaja muchas horas, estudia, apenas duerme… En casa les hace falta dinero, y Toni ha rechazado un trabajo de diseños para mecheros por ser poco creativo. Habla del tema con Valle, y ésta le hace ver que su hermano está muy animado por haber vuelto a dibujar. Por la tarde, en la buhardilla, Toni le propone retratarla desnuda. Aunque al principio le da un poco de palo, Valle acepta.
Al día siguiente, Valle les cuenta lo ocurrido a Tanja y Sara. La primera está convencida de que a su amiga le gusta Toni aunque no quiera reconocerlo. Por la tarde Quimi vuelve a la buhardilla muy enfadado. Ha tenido un accidente. está herido y la moto ha quedado inservible. Eso provoca que, alterado, diga lo que había callado hasta ese momento: está harto de mantener a su hermano mientras éste lleva una vida de artista. A la mañana siguiente Toni va a hablar con Quimi.
A Luismi le ha tocado un viaje a Francia para dos personas. Lo sortearon durante una actuación de magia a la que fue con Carmen. Ésta le pide que diga la verdad, ya que Sara da por hecho que se va a ir con su novio a París. Por la tarde esta última miente a Luismi al hacerle creer que les ha dicho a sus padres que siguen saliendo. Quiere que las cosas vuelvan a ser como antes, porque desde hace tiempo su relación no marcha bien. Él, enternecido, la abraza. A la mañana siguiente, Carmen presiona a Luismi para que le diga la verdad a Sara. Más tarde, en la emisora, él le confiesa a su amiga que le gusta, pero que parece que su novia por fin se ha enfrentado a sus padres. Quiere intentarlo de nuevo con ella. Carmen, hundida, rechaza los billetes para París. Llorando, le pide que le de un beso. Luismi, dudando, acepta.
Félix se va del colegio durante 15 días. Va a trabajar como asesor histórico en la película que se está rodando sobre su libro. Esto repercute en su relación con Marisa, que se comporta de manera fría y distante. Al día siguiente el profesor confiesa a Andrea que lo que más le gusta de su nuevo empleo es que va a poder pasar más tiempo con ella. Sin embargo, Félix comprueba que nadie hace caso de sus consejos, y que en realidad todo el equipo le ve más como un estorbo que como una ayuda.
Alfredo descubre que los pequeños están muy perdidos en las clases de educación sexual que está dando Nuria. Se lo dice a la profesora, y entonces ésta le propone que sea él quien de la clase. Así lo hace. Al principio Alfredo contesta sin ningún problema, pero luego los niños le acribillan con preguntas cada vez más comprometidas. Por la noche, Félix encuentra a Bego y Nadia poniéndole un condón a un plátano.
Tras el incidente del bar, Tere cree que su compañera tiene problemas con la bebida. Por ello la obligan a coger unos días de sus vacaciones para descansar. Más tarde, Tere le pide a Félix que sustituya a Marisa como jefe de estudios. El profesor acepta, pese a que piensa que está traicionando a su amiga. Por la tarde, en el hall del colegio, Emilio espera a que su madre le recoja. Félix, sin contarle nada al niño, se ofrece para llevarle. Ya en casa, el profesor les explica a Eloy, Isabel y Emilio que no han echado a Marisa del colegio, sino que le han dado unos días de descanso.
Alfredo está impresionado con el trabajo de física realizado por Kamira, una alumna gitana de su clase. La explica que, con sus calificaciones, podría obtener una beca importante. Sin embargo, la joven le explica que quizás no acabe el curso porque va a casarse con su novio Antonio. Algo más tarde, en «La Escapada», Kamira confiesa a la pandilla que su futuro marido no sabe que aún acude al colegio. Por la tarde Antonio irrumpe en una clase para llevarse a su novia. Alfredo interviene, pero Raimundo, el padre de la chica, le informa que si su hija ha decidido estar con Antonio, y éste no quiere que vaya a la escuela, no hay nada más que hablar.
Moni protesta en clase porque Óscar va a incluir en un examen un tema que acaba de explicar. Por la tarde la joven se mete en el coche del profesor para que la lleve a casa. Algunos miembros de la pandilla, además de Alfredo y Nuria, les ven. Dentro del vehículo la alumna se insinúa para conseguir hacerle cambiar de opinión respecto al examen.
Para celebrar el 20º aniversario del Azcona, los profesores han organizado una cena informal. Rocío y Tere se lo recuerdan a Luis, pero éste intenta no ir a la cena. A la directora le parece raro que no quiera ir a una fiesta, e insinúa que tiene otro plan. Él disimula y asegura que irá. Cuando se queda solo, llama al Percha para suspender la partida que habían organizado para la noche de la cena. Por la tarde Tere anuncia que va a ir a visitarles un inspector de la Conserjería de Educación, del que depende la concesión de una ayuda para el Azcona. Además le ha invitado a la celebración, que se convierte en un evento serio y formal, y no en la especie de verbena pensada en un principio.
La pandilla coloca un videomatón en el colegio para un trabajo que realiza. Se trata de una cabina con unas cortinas donde hay una cámara de vídeo, a la que varios de los profesores y estudiantes del Azcona relatan sus problemas y deseos.
Ana vuelve al Azcona para ser la nueva profesora de ética. Nuria se sorprende cuando la ve. Por la noche discute con Alfredo, pues sabía que su ex volvía al colegio y no le había dicho nada. Al día siguiente Ana explica a sus alumnos las consecuencias morales del descubrimiento del genoma humano. Alfredo le pide que se quede durante su clase porque es un tema muy relacionado con su asignatura. El aula se llena de gente interesada por el debate. Tere, que también está presente, les pide a los dos profesores que trabajen juntos para dar una charla al día siguiente.
Luismi está dispuesto a volver a intentarlo con Sara. Ella vuelve a mentirle y le dice que debe estudiar cuando en realidad va a una cena familiar para celebrar el cumpleaños de su abuela. Cuando Luismi lo descubre, va a casa de Sara. Allí se presenta como el novio de ésta, y le dice a la abuela que no le habían dicho nada para que ella misma pudiera juzgar si estaba a la altura de su nieta.
Quimi y Toni tienen un enfrentamiento. Éste último intenta convencer a su hermano para que consiga en el desguace de su padre las piezas que necesita para arreglar la moto. La quiere para trabajar y ganar dinero con el que reparar el calentador de su casa. Por la noche, cuando Quimi vuelve a la buhardilla, encuentra en ella a su madre. Toni la ha llamado para que interceda ante su padre. Los dos hermanos se enfrentan porque Quimi no quiere dar su brazo a torcer: cuando se fue de casa prometió salir adelante sin ayuda y quiere seguir igual.
Nadia anuncia emocionada que su tío Raúl viene para cuidar de ellas mientras sus padres se van de viaje. Cuando Raúl visita el Azcona, se produce el encuentro con Alba, la hermana mayor de Nadia. La reacción de la niña es muy extraña, no quiere que Nadia se quede a solas con su tío. Tanto es su temor que Alba acaba reconociendo que sufrió abusos por parte de este familiar.
Los profesores preparan la representación de «El perro del hortelano». A cada cual les corresponde un papel de acuerdo con su personalidad. Marisa tiene problemas para comprometerse con el ensayo del personaje, está recuperándose de su adicción al alcohol y se siente muy insegura.
Poco a poco Lolo comienza a aceptar con buenos ojos a Desireé, la niña a la que considera su rival en el ajedrez, iniciando un tímido acercamiento. Sin embargo, Félix intuye algo extraño en su comportamiento.
Los chicos recuerdan momentos de su infancia mientras se enseñan fotos de cuando eran pequeños. Isabel se da cuenta de que sólo tiene una fotografía con su padre y se pone muy triste. La pandilla decide iniciar la búsqueda del padre de Isabel sin que ella lo sepa.
Quimi se queda sin trabajo y Valle le propone trabajar con ella en el bar. Quimi prefiere esperar, confía en que su hermano saque algún dinero de los logotipos que ha diseñado. Al final Tony no recibe renumeración alguna por su trabajo y Quimi tiene que ponerse a buscar trabajo rápidamente. Será Tony el que se ponga a ayudar a Valle en el bar. Entre ellos surgirá algo nuevo.
Marisa regresa al colegio después de la sanción impuesta por su afición al alcohol. La vuelta no será fácil, algunos alumnos se ríen de ella y sus accesos de llanto son constantes. Sin embargo, Marisa cuenta con el apoyo de su hijo Eloy, de Rocío e incluso de Tere, la directora que la expulsó del Azcona por unos días.
Oscar, descontento por el poco interés que ponen sus alumnos, decide poner un examen el mismo día que Ana había colocado uno de su asignatura. Alfredo intercede por los chicos para que los exámenes no coincidan. Al final, los alumnos de Oscar deben preparar un trabajo en sustitución del examen. Muchos chicos se tomarán una pequeña venganza.
Félix, acompañado de Luismi, lleva a los niños a una exposición a Toledo. Las explicaciones del veterano profesor son densas, aburridas y difíciles de entender para los pequeños alumnos del Azcona. Luismi, consciente de ello, pondrá remedio.
Toni le dice a su hermano que no aguanta más la situación. Desde lo del beso apenas se hablan, así que ha decidido irse a vivir al desguace. En el colegio, la pandilla, que no sabe nada de lo sucedido, decide montar una fiesta de cumpleaños para Valle. La engañan tanto a ella como a Quimi para llevarles al sitio donde han organizado la celebración. Una vez allí nada sale según lo previsto, y todos se enteran de que han cortado. Al día siguiente, Luismi pregunta a Quimi la razón de la ruptura. Quimi se lo cuenta pero le pide que no se lo diga a nadie.
Marisa va al psicólogo. Le comenta que lleva bastante mejor su vuelta al colegio. Poco a poco está superando sus problemas con el alcohol, sobre todo gracias a Félix. Cuando el terapeuta le pregunta por su relación con él, contesta que sólo son amigos y que así están bien. A la mañana siguiente, los dos profesores reciben una mala noticia. Óscar, que era el protagonista de la obra de teatro que estaban montando, no puede seguir en ella. A lo largo de la tarde intentan encontrar un sustituto, pero no lo consiguen. Marisa, decepcionada, tira la toalla. Al día siguiente Félix se ofrece para ser Teodoro, el galán masculino de «El Perro del Hortelano».
Bego está un poco colgada porque tanto Lolo como Nadia pasan todo el día con sus respectivas parejas. Su amiga le comenta que quizás está celosa porque ella no tiene novio. Cuando le asegura que lo podría encontrar cuando quisiera, Nadia le propone un reto. Acompañarla a ella y a Jimy a una discoteca a ver si consigue uno. Quedan en «La Escapada» para ir juntos. Cuando Bego llega al bar sólo la espera el novio de su amiga, que intenta seducirla.
Moni continúa chantajeando a Óscar. Esta vez le pide que robe un examen que Félix guarda en la sala de profesores. Él se niega. La alumna le amenaza entonces con entregar a Alfredo la cinta de vídeo en la que se les ve enrollados. Óscar, hundido, abandona la obra de teatro por «problemas personales». Poco después se pone muy nervioso cuando Alfredo le pregunta por el espectacular progreso académico de Moni. Por la tarde, el profesor roba el examen de Félix, que casi le pilla.
Valle es secuestrada a punto de pistola en el Azcona. Mientras, Quimi se presenta en una entrevista de trabajo que resulta ser una trampa. Ambos han sido seleccionados por los delincuentes que se esconden tras el juego de Internet con el que la pandilla había contactado hace tiempo. Quimi y Valle son sometidos a la caza del hombre: para salvar la vida, deberán huir de sus cazadores.
Tere debe acoger por un tiempo a su hermana Matilde. La directora del Azcona está muy agobiada por la situación, pues Matilde padece Alzheimer y necesita mucha ayuda. La directora decide buscar una residencia dónde se ocupen de ella, pero o son muy caras o están ocupadas.
Alfredo regaña a Jimy en clase. El chaval planea una venganza haciendo una gamberrada en el laboratorio. Ante ello, el profesor decide hablar con sus padres, pero entonces se encontrará con la oposición de Nuria.
En el Azcona se celebra un maratón de matemáticas. Desiré demuestra que sabe mucho más que los alumnos mayores en las pruebas, lo que provoca los celos de Lolo.
Marisa tiene que comparecer en el juicio por el accidente que provocó cuando conducía bebida. La situación en el juicio se complica y Eloy decide ponerse en contacto con su padre. El reencuentro de Marisa con su ex marido no será nada positivo.
Virginia, la profesora de gimnsasia propone a los pequeños un ejercicio para demostrar su responsabilidad: cuidar de un huevo durante unos días.
Antes de abandonar la casa que comparte con Quimi, descubren que Bea, su antigua novia, es una prostituta y ha vuelto a drogarse. Toni decide ayudarla sin sopesar los peligros a los que se enfrentará.
Tanja tiene sueños premonitorios en los que puede ver a PC en peligro. El chico se siente atraído por sus muestras de preocupación lo que provoca los celos de César y el enfrentamiento entre ambos. Hasta que Tanja descubre que César también está en peligro. Ella, de nuevo, inetentará hacer todo lo posible para salvarle.
Toni ya ha dejado la casa que compartía con su hermano y ahora, Quimi tiene muchos problemas para pagar el alquiler del piso, del que debe ya tres mensualidades. Valle intenta convencerle de que no puede seguir así.
Tere está muy preocupada, mantener en funcionamiento un colegio es más complicado de lo que parece. La directora del Azcona ha actuado en contra de la normativa y el colegio está siendo inspeccionado por la Consejería de Educación.
Marisa dirige los últimos ensayos de la obra de teatro que están preparando los profesores del Azcona. Para la profesora de Literatura este trabajo significa mucho, ya que le distrae de su afición al alcohol. En el último momento, Marisa descubre que Felix no podrá interpretar su papel en la obra, pues la primera representación coincide con el estreno de la película basada en la novela del profesor.
Alfredo le cuenta a Tere que Nuria fue la responsable del incidente del laboratorio. Nuria se enfada mucho con Alfredo que trata de explicarle que no tuvo más remedio que hacerlo, pero ella no acepta sus explicaciones. Ana, por su parte, se encuentra en una situación muy difícil.
En una acampada de los chicos, Tanja desaparece misteriosamente durante un par de horas y ni ella misma recuerda lo qué ha pasado. A la vuelta al colegio, la chica tiene pérdidas de memoria y no recuerda lo que ha pasado.
Rocío y Luis siguen enfadados con Valle por haber cogido el dinero sin preguntar. Luis escucha a Luismi decir que vio a Quimi con un sobre con mucha pasta y relaciona el asunto. Valle les confirma que el dinero era para Quimi y Rocío le ruega que le deje.
La grieta del colegio sigue creciendo, y Tere, tras consultar con un arquitecto, decide retener los complementos de tutoría a los profesores y más tarde cerrar el colegio por lo peligroso que pueda resultar.
Isabel, por aburrimiento, decide acudir al colegio para hacer los exámenes… y cuándo sale de una clase, un ala del colegio se derrumba dejándola atrapada. En medio del caos, Alfredo consigue llegar hasta ella y auxiliarla, pero…
A Desiree le van a hacer un test de inteligencia para adelantarle un curso. Pero como la chica no desea separarse de Lolo, responde mal a las preguntas. Sin embargo, Lolo logra convencerla para que repita el test.
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Temporada 5
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Alfredo ya está instalado en Guatemala, donde colabora con Educación sin Fronteras en la organización de una escuela infantil. Todos los habitantes de la aldea se movilizan para sacar adelante el proyecto. Todos, salvo el terrateniente de la zona, a quien no le interesa que los niños dejen de trabajar en el campo para ir a clase. Alfredo y sus colaboradores no se amilanan ante sus amenazas, por lo que manda a sus secuaces quemar la escuela, sin importarle que haya niños en su interior. Alfredo es acusado por el terrateniente de ser el responsable del accidente y es detenido por las fuerzas locales.
Por otro lado, Quimi y Valle se pasan todo el rato jugando al ratón y al gato. Ninguno de los dos se atreve a confesar al otro su deseo de retomar su relación. En su lugar, se cuentan batallas amorosas para poner celoso al otro. Finalmente, mientras acuden con la pandilla al Parque de Atracciones a un concierto de Carlos Vives, y terminan enrollados, para regocijo del grupo.
Lolo pasa por una etapa difícil. Está obsesionado con el tamaño de su pene. Rocío trata de aclararle todas sus dudas al respecto.
En el Azcona, Félix sospecha que sus alumnos han hecho trampa en el examen. Les acusa de ponerse de acuerdo para contestar todos, sin excepción, a una pregunta que él no ha realizado. Tere le obliga a aprobarlos, porque no tiene pruebas de que eso sea así. Finalmente accede, pero sólo les da un aprobado ramplón. Uno de los estudiantes más brillantes se queja y termina confesando. Félix suspende a toda la clase, que a partir de entonces hace la vida imposible al «chivato». Ante el cariz que toma el asunto, Félix decide repetir el examen y olvidar lo sucedido.
Paralelamente, Félix pasa horas intentando localizar a Alfredo, para comunicarle que debe volver si no quiere perder la custodia de Bego. Pese a su insistencia, la comunicación se hace imposible. Lo cierto, es que Félix se siente muy sólo desde que su hermano se marchó a Guatemala y Bego se fue a vivir con su madre. Por ello, se refugia en la literatura. Félix decide escribir una novela y pide a Marisa que sea su crítica
Marisa, como nueva jefa de estudios, cuestiona las aptitudes de Óscar para la enseñanza y para controlar a los alumnos. Un incidente colma el vaso: los chavales queman sus exámenes como represalia por el alto número de suspensos. Marisa les sorprende y pone orden. Después reprende a Óscar. Félix le pide al profesor que cuente a Marisa lo que le ocurrió en el pasado (un alumno se suicidó por la presión a la que le sometió) que le impide tener mano dura con los alumnos. Óscar se niega, y demuestra su carácter cuando se enfrenta con Tere, al oírla llamar inútil a un alumno. Félix acaba contándole a Marisa el incidente para que sea más comprensiva y le dé más de tiempo al nuevo profesor.
Bego y Nadia pasan la noche en casa de Lolo y le asustan con historias de terror. Casualmente ven a Rocío descuartizar un conejo e intentan hacer creer a Lolo que su madre es una bruja. En el colegio la broma crece y las chicas le dicen que en el cuarto de baño hallará pruebas. El niño baja y tras ver a su madre en la oscuridad, Lolo acaba creyéndolas. Rocío acaba enterándose de lo ocurrido y planea, con Luis y Lolo, una broma para las niñas: hacerles creer que realmente es una bruja.
Valle está un poco impertinente desde que ha vuelto con Quimi. Además, Arancha no la ayuda a preparar un examen pues prefiere estar con Ana, muy afectada por el regreso de Nuria y Alfredo de Guatemala. Valle, que desconoce el motivo del plantón, se enfada con ella. También se enfrenta con Tanja, a la que considera una amargada, por quedarse en casa para estudiar. Pero después, Valle aprueba gracias a que Tanja le pasa su examen. Ana ve como única salida irse a Argentina, y Arancha decide acompañarla. Cuando Valle se entera, habla con ella y se reconcilian. Valle, consciente de su comportamiento, también se disculpa con Tanja. Además, Valle ayuda a Tanja a cambiar de imagen, lo que impresiona a todos, especialmente a César.
En Guatemala, Alfredo es acusado injustamente de haber provocado un incendio con la intención de echarlo de allí y desprestigiar a la ONG Educación Sin Fronteras. Los campesinos, no se enfrentan por miedo al terrateniente Jiménez, aunque finalmente uno de ellos demuestra que fue uno de los secuaces del cacique el que provocó el incendio. Félix quiere que Alfredo regrese porque Diana quiere quitarle la custodia de Bego, pero al final Nuria decide ir a buscarle. Nuria y Alfredo vuelven a España, y el maestro descubre que Ana se va a Argentina por su relación con Nuria. Además Bego está muy distante con él. Por último, su plaza en el colegio ya ha sido ocupada.
Lolo hace feliz a Luis cuando le confiesa su atracción por una chica, y éste le aconseja seguir su ejemplo para conquistarla: defender el honor de la niña, como él hizo en su día con Rocío. Así que cuando Lolo se pega con Bego por Nuria, Rocío se enfada con Luis por aconsejar mal al niño. El incidente servirá para que haya un acercamiento entre Bego y Alfredo.
Óscar sigue sin tener el control de sus clases. Alfredo, inocentemente, explica un tema de Física a los alumnos y es sorprendido por Óscar. Todo se complica cuando Tere, dudando de su capacidad como profesor, le plantea trabajar en la biblioteca y dar su puesto a Alfredo, idea a la que Marisa se opone. La mediación de Marisa y del propio Alfredo hará que Óscar mantenga su puesto y Alfredo acepte la plaza en la biblioteca.
Quimi debe hacer una entrega que resulta ser un caimán, y Valle le acompaña. En el momento de entregarlo, la policía aparece y ellos han de irse con el animal. El encargado de la tienda les amenaza y les obliga a efectuar la entrega dos días después. Más tarde son víctimas de dos chorizos de poca monta. Les persiguen hasta una casa abandonada. El animal se les escapa y los cuatro se ponen a buscarlo. Debido a un accidente, el animal muere, así que idean un plan para salvar la situación: sustituir el caimán por una iguana. Van a una tienda de animales con la intención de robar una. Los chicos son tan torpes que casi les pillan en plena faena y va a ser Valle quien salve la situación. La sorpresa vendrá cuando vayan a hacer la entrega y los clientes pasen del bicho, ya que sólo quieren unas planchas para falsificar billetes, ocultas en un doble fondo de la jaula. Valle se queda con la iguana.
Andrea habla con Félix para que haga algunas correcciones en su novela. Félix no está seguro si quiere realizarlas. Para él cambiar o no el final supondría traicionarse a sí mismo y a Marisa, ya que ve en el texto un reflejo de su relación. Finalmente, Félix decidirá lo que cree que es más conveniente y, a pesar de Marisa, realiza los cambios sugeridos por Andrea.
Los más pequeños visitan una exposición sobre la Prehistoria. Allí, Alfredo se encuentra con un experto en estos temas (Juan Luis Arsuaga) al que invita a dar una conferencia sobre el tema en el Azcona. Al mismo tiempo, Lolo, impresionado por la exposición, tiene la idea de recopilar objetos actuales que poder esconder para que los hombres del futuro sepan cómo vivían ellos. Bego y Nadia se entusiasman con la idea y comienzan a organizar su particular yacimiento arqueológico para la posterioridad.
Desde que se ha recuperado de su adicción a las drogas, Toni trabaja en el desguace de su padre. El cree que sus padres le han pagado la rehabilitación y por ello, aunque su verdadera vocación es la pintura, se esfuerza para no decepcionarles y hacer el trabajo lo mejor posible. Quimi está constantemente pendiente de él para conseguir mantenerle alejado del mundo de las drogas. Además, Quimi insiste para que su hermano mayor recupere su afición por el arte.
Félix, que está algo preocupado por su vida sexual, comenta con Luis sus inseguridades. Luis le dice que todo lo que le pasa es normal y aprovecha para alardear de lo bien que le ha ido a él con Rocío en ese terreno. Sin embargo, algo le pasa a la mujer de Luis que ya no está tan dispuesta como antes a sus requerimientos. Mientras Luis protesta por la inesperada actitud de Rocío, Félix se debate entre dos mujeres: Marisa y Andrea.
Algunos alumnos del Azcona se dedican a robar las preguntas de los exámenes para venderlas a sus compañeros. Unos están de acuerdo con esa táctica y pagan por saber las preguntas, otros, como Quimi, no quieren ni pueden pagar por ello. Todo se complica cuando Sara les propone robar las preguntas del próximo examen, lo que podría costar más dinero de lo normal. Se trata del examen de Tere, la directora del colegio, que nunca se separa de sus preguntas.
Bego vuelve a vivir con su padre que es quien, de momento, tiene la custodia. Después de una temporada con su madre, está claro que la niña ha sido aleccionada para que piense que su padre ya no la quiere y que sólo está interesado por Nuria, su nuevo amor. Aunque esporádica, la presencia de la profesora en el hogar de Alfredo no beneficia a la relación de éste con su hija y podría poner en peligro la custodia de Bego.
Lolo y sus amigos cada vez sientes más curiosidad por los temas relacionados con el sexo. Lolo hará todo lo posible por informarse del asunto, pero los mayores no le dejarán indagar demasiado porque consideran que es demasiado pequeño. Tras sorprender a los niños viendo una película porno, Rocío decide contarle el problema a Félix para que hable con Lolo.
César comienza a integrarse en un grupo de jóvenes cuya principal diversión consiste en organizar enfrentamientos violentos en los partidos de fútibol. Este cambio de actitud en el bueno de César viene generado por la noticia de que Arancha no piensa regresar de Argentina. Sus amigos tratarán de animarle, sobre todo Tanja, que parece sentirse atraída por él. Sin embargo, César prefiere alejarse de todo lo que le recuerde a su antigua novia, y encuentra en un grupo ultra una forma de afirmar su personalidad.
Andrea está escribiendo un artículo sobre el perfil de los adolescentes actuales y para ello entrevista a los alumnos del Azcona. Quimi trata de hacerla ver que no todo es de color rosa y que lo jóvenes también tienen problemas, de hecho él y su hermano Toni han decidido marcharse de casa. Por otra parte, los celos hacen que Marisa no vea con buenos ojos la presencia de Andrea en el Azcona y piensa que lo hace para estar cerca de Félix.
Bego está cada vez más rebelde, sobre todo en clase de gimnasia, donde su actitud es negativa. Alfredo, quizá para tratar de ganarse las simpatías de su hija y ante la difícil situación planteada por su ex mujer, consiente demasiado a su hija e incluso cuestiona la autoridad de Virginia, la profesora de gimnasia.
Luis acompaña a un amigo suyo que conduce un camión. Ambos se ven inmersos en un thriller de carretera protagonizado por una prostituta a la que recogen y que huye de los chulos que la obligan a prostituirse. Por su parte Rocío, ante la falta de noticias de su marido, comienza a sospechar que Luis está aprovechando el viaje para serle infiel.
Isabel está decidida a abortar mientras Eloy intenta desentenderse del asunto. El resto de la pandilla, sobre todo las chicas, debaten y se posicionan frente al problema de Isabel. Tanja, la refugiada bosnia, está de acuerdo con la determinación de Isabel porque ha visto madres solteras y niños huérfanos sufriendo mucho en la guerra, las ideas de Sara le impiden admitir el aborto como solución al problema y Valle, por su parte, está dispuesta a apoyar incondicionalmente cualquier decisión de su amiga. Sin embargo, a pesar de las diferencias de opinión, Isabel contará con la ayuda de toda la pandilla decida lo que decida.
Félix escribe una carta a Andrea donde confiesa que se siente atraído por ella pero, temiendo que su hermano descubra los sentimientos allí expresados, esconde el escrito entre las páginas de un libro. Alfredo, inocentemente, devuelve el libro a la biblioteca, y Félix se desespera por recuperar la carta antes de que nadie pueda leerla.
Alfredo y Bego siguen distanciados. La niña se enfada cuando Alfredo no le da permiso para ir a dormir a casa de Diana. Bego confiesa a Nadja que no está segura si quiere vivir con su madre y que nadie se preocupa por conocer que desea realmente. Además sabe que su madre cree que si viven juntas otra vez, tal vez no vuelva a ponerse mal. Alfredo se da cuenta de que Diana manipula la opinión de la niña y para suavizar la tensión entre ambos, le da permiso para pasar unos días en casa de su madre. Al día siguiente llega la citación para el juicio y se la muestra a Bego, que sabe lo que significa porque Diana se lo ha explicado.
Gustavo, a iniciativa de Tere, da a los profesores unas clases de dinámica de grupo, para conocer mejor sus propias posibilidades como docentes. A nadie le hace mucha ilusión y se sienten un poco ridículos con los ejercicios. Tere incluye a Rocío en esas clases porque forma parte del personal del colegio. Todos quedan asombrados de la soltura y el desparpajo de la bedela, y acaba obteniendo la máxima puntuación.
Mercedes es despedida de la película en la que trabaja por su prepotencia y su falta de profesionalidad. En el colegio no dice nada y sigue comportándose como una estrella. Más tarde en el laboratorio rompe a propósito un microscopio y se va de clase ante el asombro de Óscar. Por la tarde habla con su representante, en un intento de volver a ser admitida en la película. Éste, cansado de su actitud, renuncia a representarla.
Mercedes acude con Molero, el protagonista de su película, a una fiesta que da Sara. Allí el actor cuenta la verdad ante todos los invitados y Mercedes huye abochornada. Al día siguiente, Tere le recrimina su comportamiento en el laboratorio y Mercedes pasa de todo. En clase, Óscar le canta las cuarenta y la joven abandona la clase hundida. Tere y Óscar hablan con la madre de Mercedes y se enteran de que no ha dormido en casa y que ha ocultado su despido. Al día siguiente, Mercedes va al plató a firmar el finiquito de su contrato. Óscar intenta buscarla para disculparse pero ella desaparece entre bambalinas. Cuando la encuentra, descubre que se ha tomado un montón de pastillas y la salva la vida obligándola a vomitar. A la mañana siguiente, ya en clase, el profesor culpa a todos de lo sucedido: él se pasó con Mercedes por lo que le dijo, pero sus compañeros tampoco se preocuparon por saber qué la pasaba.
Sara monta una fiesta para la inauguración de su nueva casa. Luismi prepara un espectacular número de magia en el que ella debe ayudarle. Pero en la actuación Luismi se equivoca y la pone en grave peligro. Tras al accidente, la madre de Sara no quiere que vea más a Luismi, lo que enfada al joven porque su novia no se enfrenta a sus padres. Sara, agobiada, le hace creer que ya lo ha solucionado con sus padres.
En la fiesta de Sara, Miriam le dice a Quimi que al día siguiente se pasará por su casa para hablar con él. Quimi no quiere verla, pero Miriam le deja la decisión final de abrirle la puerta. Cuando Miriam llega, éste le deja entrar y acaban besándose. Mientras, Valle le espera con el resto de la pandilla en un concierto. Cuando Quimi llega, Valle le reprocha que haya estado con su antigua novia y se va enfadada. Quimi la sigue, encontrándose a Miriam, que le abofetea. A solas, Quimi le dice a Valle que ahora está seguro de quererla más que nunca. Más tarde, en la cama, le confiesa que él y Miriam se besaron, pero que, en comparación, Valle besa mucho mejor. Para que compare todo, Valle le da una bofetada.
Félix, en plena promoción de su libro, acude a una tertulia literaria en televisión. El presentador y el contertulio se muestran punzantes con su libro y Félix se siente atacado. Más tarde, pierde un poco los papeles cuando descubre que el presentador no ha leído su novela. Andrea le sugiere que debe cambiar su imagen. Lo primer es variar su forma de vestir para la presentación del libro. Félix intenta hablar con Andrea del beso que se dieron, pero la editora quiere que sólo se centre en el lanzamiento de la novela. Félix cree que no le interesa ni como escritor ni como pareja, y decide no ir a la presentación. Sin embargo, Marisa le aconseja acudir. Félix aparece en la fiesta y triunfa ante la prensa. Más tarde, Andrea le aclara que su frialdad se debía a que tenía que separar trabajo y vida privada. Andrea y Félix pasan por primera vez la noche juntos. Al día siguiente, Marisa, hundida por el tema de la paternidad de Eloy, se desahoga con Félix y se abrazan. Ella confunde el gesto y le besa. Félix, cohibido, se aparta y le confiesa que Andrea y él están juntos.
En el Azcona hay una campaña para concienciar a los jóvenes de la importancia de donar sangre. Nuria explica a los niños que se trata de un acto de amor hacia los demás. Lolo se lo toma al pie de la letra y se presenta voluntario en la enfermería. Allí, le explican que no puede por ser menor de edad. Cuando llega Nuria, Lolo le confiesa su amor y tras besarla huye. Más tarde Nuria intenta explicarle que no pueden ser novios por su diferencia de edad, pero si no fuera por eso estaría encantada de ser su novia.
Alfredo declara ante el juez por la custodia de Bego. Pero tras la visa sale muy desanimado. Su abogada le aconseja pedir un nuevo examen psiquiátrico para Diana. Alfredo, desesperado, acepta. Cuando ella se entera, va a su casa totalmente fuera de sí. Le acusa de haber hundido su vida y de querer hacer lo mismo con la de su hija. Al ver su histeria, Alfredo se convence de que el dictamen psiquiátrico confirmará que su ex mujer no está bien. Además no permite a Bego ir a casa de su madre. La niña se enfada con él por contar con su opinión. Por la tarde, Silvia trae malas noticias: Diana ha pasado el examen psiquiátrico y además ha pedido que Bego declare. Alfredo se hunde.
La pandilla prepara una fiesta sorpresa de cumpleaños para Isabel. Eloy se presenta y le promete apoyarla. Se reconcilian y tratan de buscar solución para sus problemas. Ella está convencida de que deben contárselo a Marisa, pero Eloy se opone convencido de que ellos dos pueden valerse solos. En clase se hace un llamamiento para que los jóvenes donen sangre. Isabel se ofrece como voluntaria, pero en la enfermería se da cuenta de que ella está excluida debido a su embarazo y se echa atrás sin dar una explicación convincente. Marisa no entiende su reacción y la interroga. Isabel, presionada, acaba confesando que está embarazada. Más tarde, Marisa ata cabos cuando ve a Eloy e Isabel abrazados en clase. Mientras, ambos visitan una residencia de madres solteras para alojar a la joven, pero desechan esta opción por la tristeza del lugar. Ya en casa, Marisa pregunta a su hijo si es el padre y el joven lo confirma. En casa, Marisa comunica a la pareja que, pese a no estar de acuerdo con ellos, contarán con todo su apoyo. Tanja, interesada por César, intenta un acercamiento y le invita a salir con ella al finalizar las clases. Pero cuando va a hacerlo aparece Meri y besa en los labios a César. Tanja fastidiada se echa atrás y se va.
César está muy implicado en las actividades violentas del grupo de ultras deportivos a los que se ha unido. Lo peor es que no deja que nadie le ayude a alejarse de ello y aunque Luismi se da cuenta del problema y trata de hablar con él, César le rechaza constantemente. Por otra parte, Tanja también intenta acercarse a él, pero la faceta violenta de César pone en peligro lo que podría ser una bonita historia de amor. Los resultados académicos también se ven afectados negativamente e incluso el joven podría perder su trabajo como coordinador de actividades deportivas del Azcona.
Rocío cree que está embarazada pero no quiere decirle nada a Luis hasta que reciba los resultados de los análisis. Para su sorpresa, las pruebas demuestran que está atravesando la menopausia. La noticia deprime mucho a la bedel del Azcona, que cada vez está más irascible y distante con su marido. Al final, todas las amigas de Rocío tendrán que explicarle a Luis en qué consiste la menopausia y cómo tratar a su mujer
El juicio pro la custodia de Bego está a punto de finalizar. En el último momento, el juez decide llamar a declarar a la niña antes de dar un veredicto. Bego, que se encuentra entre ambos progenitores, no sabe cómo afrontar el asunto. Por un lado, se encuentra presionada por Diana para que declare a su favor, y por otro, descubre que su madre ha estado ocultándole las cartas que Alfredo le enviaba desde Guatemala.
Gustavo quiere hablar con los padres de uno de sus alumnos más revoltosos. Resulta que el niño no conoce a su padre y la madre del niño es un antiguo amor del profesor. Gustavo comienza a atar cabos y concluyendo que es él, con toda probabilidad, el padre del niño. Al principio Gustavo se angustia ante tal posibilidad, pero luego acaba ilusionándose con la idea de la paternidad y sólo piensa en confirmar sus sospechas.
Félix confiesa a Alfredo que no comparte con Andrea temas referentes a su vida sexual. Los dos hermanos y sus respectivas parejas cenan juntos. Todos comentan la satisfacción que sienten con sus relaciones. Para no hablar directamente de sexo, fingen hablar sobre temas de trabajo. Alfredo descubre que Nuria tiene quejas sobre su vida íntima. Ella insinúa que cualquiera puede hacer un mal informe. Mosqueado por el pitorreo del resto, se va. Al día siguiente, Félix le hace creer que Nuria contó alguna de sus intimidades. Por la noche, en la cama, Alfredo pregunta a Nuria si está contenta con su relación. Ella le dice que le quiere, pero que no es el mejor amante que ha tenido. Sin embargo, le asegura que todo se puede solucionar con comunicación y un poco de práctica.
Sara abandona un partido de baloncesto femenino, tras sufrir los comentarios de Alberto y otros chicos sobre sus pechos. En el vestuario, confiesa al resto de las chicas que se siente humillada. Al día siguiente, en la radio, Luismi le besa y le toca los pechos. Sara, mosqueada, le dice que cuando acabe el curso, se operará. Más tarde, la joven abofetea a Alberto por hacer otro comentario. Luismi recibe un puñetazo tras defenderla. Quimi se enfrenta a Alberto. Rocío y Virginia les separan. Valle cuenta lo ocurrido y llevan a Alberto a Dirección. Luismi comenta al resto, las intenciones de Sara sobre operarse. En el bar, Tanja intenta convencerla de que no merece la pena. Isabel, harta del tema, le dice a Sara que ella sí tiene un problema, embarazada y sin saber lo que va a hacer. Al día siguiente, Sara no quiere jugar al baloncesto. Virginia le aconseja que se haga respetar por los chicos. La alumna, convencida de que al menos tiene que intentarlo, sale al campo.
Los niños preparan unos murales para una obra de teatro. Bego y los demás se burlan de Pedro, un compañero que ha confundido las palabras gato y pato, y ha hecho mal un dibujo para la representación. Nuria se interesa por el crío. Rita, su profesora, le cuenta que es un niño difícil que ya ha pasado por tres colegios. Sus padres han pedido paciencia con él. En los ensayos, Nadia y Bego descubren que su compañero se sabe el papel de memoria, pero no dicen nada ante su mirada de súplica. Bego se lo cuenta a Nuria. Ésta culpa a Rita, por no haberse preocupado por el niño. Tere ve la discusión y reprende a Nuria por intervenir en el método de otra profesora. La directora informa a Alfredo. Nuria le sugiere que Pedro es disléxico. Ambos van a ver a Tere, que accede a que el psicólogo del Azcona haga unas pruebas que demuestran que Pedro padece dislexia. Los padres le llevan a unas clases de apoyo para que corrija su problema. Al final, Pedro triunfa en la obra de teatro.
Toni, pinta un mural en la fachada de un pub cuando se encuentra con Bea, una antigua novia. De noche, la joven aparece drogada en casa de Quimi y Toni. Éste promete ayudarla a superar su adicción. El síndrome de abstinencia de Bea complica la vida de ambos hermanos. Toni confiesa a Valle que le debe mucho a Bea, ya que de novios trató de sacarle de la droga, pero en vez de eso, acabó enganchada. Ahora ha descubierto que es seropositiva, y no tiene ganas de vivir. Poco a poco, Quimi se cansa de la situación. Muy agobiado en el trabajo, una noche explota y echa a Bea de casa. Toni se va con ella y Quimi no le detiene. Al día siguiente, Valle le cuenta la historia de Toni y Bea. Salen a buscarles. Descubren que la pareja ha comprando un gramo de heroína en un poblado. Mientras Toni y Bea acaban el mural, ella recuerda viejos tiempos, cuando tocaba el violín para entrar en el conservatorio. Toni le advierte que una vez se drogue, no podrá hacer por ella nada más, y tratará de olvidarla para siempre. Un rato después, llegan Quimi y Valle. Bea se ha ido. Días más tarde, Toni termina el mural. En el hueco que tenía sin acabar pinta un gran violín rojo.
Lolo quiere conocer el juego secreto al que Bego y Nadia juegan con los niños de su clase. Lolo se entera de las reglas, tras prometer que guardará el secreto. Un chico y una chica, elegidos al azar, deben pasar media hora encerrado en la radio y besarse. Lolo, frenético, insiste en participar. Más tarde, Rocío pilla a dos de los niños en la emisora. Escandalizada, se lo dice a Nuria, que lo encuentra gracioso. Al día siguiente, Lolo es elegido en el sorteo, pero no sabe quién será su pareja. Bego y Nadia le agobian con la posibilidad de que su pareja sea una chica fea o antipática. Más tarde, Lolo espera en la radio a la agraciada. Fuera, varios amigos le espían. Se sorprenden cuando ven llegar a Nuria, su profesora. Ella explica al niño que su curiosidad por las chicas es normal a su edad, pero que puede saciarla sin juegos tan tontos. Los dos salen cogidos de la mano, y todos piensan que se ha enrollado con la profesora. Al día siguiente, Lolo dice a Bego y Nadia que no jugará más, pues no quiere que le besen por obligación. Ellas, convencidas de que así no conseguirá nada, alucinan cuando de pronto llega Sheila, la niña a la que le había tocado estar con Lolo, y le da un beso. Él, en las nubes, la sigue atontado.
Isabel sufre otro desmayo en el hogar de acogida. Olvido, la trabajadora social, se entera de que está embarazada. Al día siguiente, Isabel le dice a sus hermanos que espera un bebé. Olvido le comunica que debe separarse de Cristina y Carlitos, y trasladarse a la residencia para madres solteras. Isabel se niega a dejarles solos. Decide ir al banco a sacar todo su dinero, dispuesta a escapar. Eloy le hace ver que es un disparate, y los dos, junto con Cristina y Carlitos, pasan la noche en casa de Quimi. Allí, Isabel siente unos fuertes dolores en el estómago. Preocupados, llaman a Marisa, que aparece con Olvido y un médico. Éste recomienda descanso a la joven porque será un embarazo difícil. Al día siguiente, Marisa propone a Isabel vivir con ella para evitar la residencia. Intentará también, que no sea separada de sus hermanos. Isabel, tras dudar, acepta.
Óscar descubre que Moni, una alumna, tiene un arañazo en el pecho. Sospecha que Moni puede sufrir malos tratos y habla con Tere. Al oírlo, Alfredo duda, pues conoce a Amparo, su madre y la cree incapaz de pegarla. Tras interrogarla, consigue que le diga la verdad: la que sufre malos tratos es la madre. Desde que su marido las abandonó, la chica se ha vuelto muy agresiva. Amparo hace prometer a Alfredo que no dirá nada. A la mañana siguiente, Óscar presiona a Moni para que le explique qué ocurre. La alumna asegura que su madre le pega. Un poco más tarde, un psicólogo y un policía interrumpen las clases para hablar con Moni. Se ha puesto una denuncia, por malos tratos y hay que tomar declaración. La alumna se reafirma. Más tarde, Alfredo cuenta a Óscar y a Tere la versión de Amparo. Por la noche, Moni pega a su madre cuando le amenaza con decir la verdad. Al día siguiente la joven no acude a clase. Tere y Alfredo van a su casa y encuentra a Amparo herida. Les cuenta lo sucedido. Alfredo aconseja llamar al fiscal de menores. Ingresan a Moni en un centro de acogida donde un mediador familiar intentará salvar la relación entre madre e hija. Óscar reconoce su error y felicita a Alfredo por su trabajo.
Marisa pide a sus alumnos que hagan un trabajo sobre el libro de Félix. Aunque protestan, todos se enganchan a la novela, y se imaginan que son los protagonistas. Así, se convierten en cruzados que viajan en una vieja galera camino de Jerusalén. Quimi es judío y Eloy árabe, lo que les enfrenta a César, un cristiano decidido a echar a los infieles de Tierra Santa. Valle, disfrazada de monje, oculta a todos que es una mujer, y finge cumplir un voto de silencio. Un día descubren que les van a vender como esclavos. Se rebelan y huyen a la costa. Eloy propone ser su guía por el desierto. César, a regañadientes, acepta seguir al árabe. Tras dos días por el desierto, son atacados por unos beduinos, a los que vencen. Disfrazados con sus ropas, van a su poblado a por agua. Ahmed, su jefe, les descubre. Al ver que Valle es una mujer, decide quedarse con ella. Ordena decapitar al resto al amanecer. Más tarde Félix, otro musulmán, intenta en vano comprárselos a Ahmed. Esa misma noche, Félix les ayuda a escapar. Quimi rescata a Valle de la tienda y tras besarse huyen con el resto. En palacio, Félix les cuenta que su hijo no quería luchar por religiones ni razas, pero le obligó y murió en combate. Ellos le recuerdan a él. Por la mañana, atacan su palacio. Félix les ayuda a huir. Deciden volver a Castilla, menos Quimi y Valle, que se quedan buscando al padre de ésta.
Luismi y Sara ensayan un nuevo número de magia para una actuación. Ella le dice que deben retrasarla. Carmen, una chica de la clase de Tanja que se siente atraída por él, se ofrece para ayudarle. Por la tarde, en el bar, la pareja ensayando un número llamado fusión de los cuerpos, en el que el mago tiene que besar a su compañera para transmitirle una bolita. A Luismi le da corte, pero Carmen insiste y se besan. Tanja les ve. A la mañana siguiente, Sara confiesa a ésta que sus padres le han prohibido salir con Luismi. Su relación entra en una pendiente peligrosa.
Rocío decide organizar un concurso de bailes de salón. Nuria se queja a Virginia de que Alfredo es incapaz de demostrar que la quiere. Rocío está muy triste porque Luis tiene mucho trabajo y no podrá ser su pareja en el concurso. Félix se ofrece como sustituto. La noche de la cena, Tere sorprende a todos y saca a bailar a Óscar. Rocío baila con Félix y Alfredo con Nuria. Luis acaba el trabajo. Ve a Marisa sola y la saca a bailar.
Isabel llega a casa de Marisa para instalarse. La profesora pensaba que Eloy estaba con ella. A la mañana siguiente, ambos jóvenes discuten porque al quedar se confundieron de hora. Tere suspende a casi toda la clase porque dos preguntas de un examen correspondían a temas que no habían sido explicados, pero que también entraban. A la mañana siguiente, los alumnos montan una especie de sentada como protesta. Marisa les obliga a volver a clase. La profesora exige a Tere una revisión de exámenes. Félix apoya a Marisa. Ésta pide disculpas a su hijo por haber estado tan brusca durante la sentada. Eloy le echa en cara que no le consultara sobre Isabel. La reacción de Marisa es imprevisible para todos.
Andrés, un alumno mayor del Azcona, parece muy interesado por Nadia, pues se parece mucho a una novia suya que murió dos años antes en un accidente de tráfico. Después de una clase, Andrés invita a Bego y Nadia a ver un montón de bichos que tiene en su casa. Las niñas aceptan. El y Esteban les aseguran que saben cómo resucitar a un animal y las retan a acompañarles al cementerio por la noche. Bego renuncia a ir al cementerio por miedo. Por la tarde, Nadia pica a Bego para que vaya. Ésta accede y Alfredo descubre el engaño por la noche. Lolo le cuenta lo que oyó sobre ir al cementerio. Muy preocupado, va hacia allí con Nuria. En el interior de un panteón, Andrés hace una especie de ritual. El chico cree que ha devuelto la vida a un conejo robado del Azcona. El resto, que no ve nada, se asusta de su comportamiento. Éste confiesa que quiere el corazón de Nadia para resucitar a Noelia, su novia muerta. Se siente culpable por conducir el coche cuando ella murió. Muy agresivo, golpea a Bego cuando intenta escapar y duerme con cloroformo a Nadia.
Los nuevos amigos de César dan una paliza a un polaco, Tanja les ve y cree que César también está metido en el asunto. Al día siguiente decide denunciarles. Los chicos se enteran de lo que quiere hacer Tanja, entonces deciden darla una paliza, César se entera y no sabe que hacer por salvar la vida de su amiga.
Mientras, Nuria manda hacer un trabajo a los niños sobre un día normal en sus vidas, entonces Lolo decide grabar a su familia con una cámara de vídeo, pero al ver que actúan de forma artificial ante la cámara, el niño ideará una de las suyas.
Félix y Alfredo planean sus vacaciones. Alfredo está muy ilusionado con el crucero que va a realizar con Nuria, pero Ana ha regresado de Argentina con Guille, y esto va a provocar un continuo tira y afloja entre Nuria y Alfredo, y un acercamiento mayor a Ana. Alfredo sin saberlo pedirá consejo a una famosa cantante invitada a este capítulo.
Por su parte, Toni le cuenta a Valle que es seropositivo, pero le pide que no diga nada a Quimi. Valle le acusa de ser un irresponsable, al no comentarle nada a su hermano. Marisa decide ayudar a Isabel y solicita un impreso de matrícula para el próximo curso, pese al embarazo de Isabel. Félix le aconseja que hable con Tere, ya que a ésta le preocupa mucho la imagen del colegio, pero Marisa desatiende sus consejos.
Por último, Andrea adelanta su vuelta de un viaje, y le va a proponer a Félix algo que le va a emocionar, éste cree que le va a pedir matrimonio y se lo cuenta a Alfredo muy ilusionado.

















































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































