Mis tres calles preferidas de Madrid (2005)
Mis tres calles preferidas de Madrid:
1. Tutor: Dónde nací
2. El paseo de Pintor Rosales, representa mi infancia y la de mis hijos.
3. La Castellana: Muy presente en mi vida personal y profesional.
Mis tres calles preferidas de Madrid:
1. Tutor: Dónde nací
2. El paseo de Pintor Rosales, representa mi infancia y la de mis hijos.
3. La Castellana: Muy presente en mi vida personal y profesional.
La actriz forma parte del reparto de la obra ‘El hotelito’, que este 18 de enero se representa en el Gran Teatro de Huelva. Aprovechando su presencia, hemos hablado con la madrileña y repasado su trayectoria profesional desde aquel ‘Verano azul’ hasta sus actuales proyectos.
Era Julia en Verano azul y la policía María de la Encarnación en Farmacia de guardia. Hablamos de María Garralón, la encantadora actriz madrileña que este 18 de enero pisará Huelva para representar junto a Bárbara Rey, Elena Martín, Alejandra Torray y Charo Zapardiel la obra de Antonio Gala El hotelito, en el Gran Teatro de la capital.
Aunque su trayectoria profesional es muy amplia, Garralón saltó a la fama dando vida a la pintora viuda de la serie de televisión de Antonio Mercero, cuya ternura hizo mella en los corazones de toda España. Era el año 1981, aunque la actriz ya había trabajado antes en películas como Manchas de sangre en un coche nuevo (1975), en la obra teatral Enseñar a un sinvergüenza (1975) y en otras series: Los pajaritos (1974), Don Juan (1974), Este señor de negro (1976) y Estudio 1 (1979).
La madrileña, aunque comenzó haciendo teatro, siempre se ha movido en todos los ámbitos de la interpretación, siendo sus papeles televisivos los que más reconocimiento le han procurado. Así, tras Verano azul llegó La comedia musical española, Página de sucesos, Turno de oficio y Farmacia de guardia, serie en la que con la frase “Para dentro Romerales” increpaba a su compañero, el sargento Romerales, a abrir correctamente la puerta de la farmacia de Lourdes Cano.
En Menudo es mi padre era la cuñada del Fary y en Compañeros la madre de Valle (Eva Santolaria) y Lolo (Daniel Retuerta), además de la conserje del colegio Azcona. Todos ellos papeles entrañables que perpetuaron la imagen inicial que la sociedad española se había forjado de Garralón, a la que en los últimos años hemos continuado viendo de manera estelar en numerosas series de televisión (El comisario, Aquí no hay quien viva, Hermanos y detectives, etc.).
Entre sus películas más conocidas podemos citar No te fallaré (2001), El chocolate del loro (2004), Náufragos (2005) y Abrázame (2011) y sobre las tablas ha representado más recientemente obras como La bella Dorotea (2005), La familia del chivo Froilán (2007-2008), Trampa mortal (2010), Las de Caín (2011) y Las chicas del calendario (2013).
Ahora llega a Huelva con el firme propósito de quedarse varios días para disfrutar de la provincia y para hacer realidad uno de sus sueños, contemplar de cerca a la Virgen del Rocío. Ella misma nos lo cuenta en esta entrevista:
– ¿Desde cuándo están en gira con El Hotelito?
– Desde que terminamos en el Teatro Fernando Fernán Gómez de Madrid. Más o menos desde septiembre-octubre. En diciembre nos hemos tomado unas pequeñas vacaciones y ahora volvemos de nuevo.
– Hábleme de la obra.
– La obra es una historia de Antonio Gala y su visión de España en la época en la que se iban a crear las autonomías y el país estaba a punto de entrar en la ONU. Somos cinco mujeres en escena, pero no físicas, sino que cada una representa en realidad a una región española. Creo que es una obra que está de absoluta actualidad, ¡parece que no ha pasado el tiempo!
– ¿A qué comunidad representa usted?
– Yo doy vida al País Vasco. Ha sido una de las representaciones más difíciles que he hecho y creo que a mis compañeras les ha pasado lo mismo. No ha sido sencillo por el carácter de la obra y me ha costado ser coherente con lo que está escrito. También, ninguna de nosotras es de la región a la que representa y cada una lo hace lo mejor posible. El hotelito es dura a veces difícil, pero bonita y con mucha ironía. El público tiene que estar muy atento y seguirla muy bien porque de lo contrario se pierde.
– Comparte cartel con otras cuatro actrices ¿Han encajado bien entre ustedes?
– Sí, muy bien, tenemos mucha química en el escenario y entre nosotras nos lo pasamos estupendamente, disfrutamos mucho porque es una obra muy coral, en la que a todas nos pasan cosas al mismo tiempo, y eso promueve que nos unamos más.
– ¿Había trabajado con anterioridad con sus compañeras de reparto?
– No había trabajado antes con la mayoría. Con Charo Zapardiel sí, en Madrid en una ocasión, pero no con las demás. Pero hemos congeniado y ahora somos buenas amigas.
– Me imagino que habrá visitado Huelva con anterioridad…
– Sí, he ido mucho por motivos de trabajo, y de turismo en alguna ocasión, ¡y nunca me voy sin comer jamón! Además, tengo cierta vinculación con Huelva porque tengo una familia a la que quiero mucho y, aunque son gallegos, pasan los inviernos en Almonte. Esta vez me voy a quedar más tiempo en la provincia para ir a visitarlos y para ver por primera vez a la Virgen del Rocío y ponerle velas.
– ¿Nunca ha estado en la romería?
– No, y me encantaría porque siempre la veo por la televisión, en los reportajes, cuando saltan la reja y pienso que allí tiene que haber algo muy grande, una enorme energía, que es la que hace que se muevan las cosas.
– Por muchos años que pasen, todo el mundo la recuerda principalmente por encarnar a Julia en la serie Verano azul. ¿Cómo lleva este ‘estigma’?
– Le estoy muy agradecida a aquel personaje, a la serie y a la gente con la que trabajé. Gracias a ella siempre he recibido mucho cariño del público y lo sigo sintiendo.
– Usted da la sensación de ser una persona cercana y transmite, como aquel personaje, mucha ternura…
– Mis hijos creo que no opinan lo mismo (risas). También tengo mi carácter, mi genio, aunque me agrada que la gente me vea de esa manera.
– Además de en la gira de El hotelito, ¿está inmersa en algún otro proyecto?
– Estoy haciendo microteatro en Madrid y he grabado varios cortometrajes, la mayoría con directores noveles, que se estrenarán próximamente. Me gusta mucho ayudar a la gente joven, me da vida, y hay historias preciosas, que me han encantado, como Canciones a medianoche. Es mucho trabajo pero me entretiene, me hace estar activa y es lo que más me gusta. Y además de esto, algo hay por ahí para televisión, pero nada serio, aún es pronto para hablar.
Muchas gracias María y suerte este sábado
Fuente: Huelva noticias
© Ana Rodríguez. | Huelva
María Garralón no podrá jamás despegarse del personaje de Julia, la entrañable amiga de Chanquete en Verano azul. Ayer se despidió del Teatro Salón Cervantes tras un fin de semana interpretando Trampa mortal, una obra sobre la ambición llevada hasta el asesinato.

–¿Matamos más ahora por llegar arriba?
–Es igual que antes. Pero ahora somos más y se saben más las cosas.
–La veo bien rodeada de galanes en el elenco, y de todas las edades. ¿Hemos cambiado mucho los hombres?
–Ahora la mujer manda mucho, tal vez demasiado: estáis los hombres a la defensiva. Yo tengo un hijo de 20 años y una de 23. Y ella espabila al más pintao y el pobre está como un soguilla… Pero ahora hay un exceso de poderío en las mujeres.
–Lo que parece imposible es no ser mona si se quiere salir a escena.
–Hay un boom de culto a la belleza, al dinero…
–…Antes también.
–…Pero lo de ahora es excesivo. Pero sobre todo se les equivoca al decirles que el cuerpo es lo más importante para ser actor. El que se quiera dedicar a esto tiene que estar dispuesto a sufrir mucho: sobre todo en el teatro. El teatro tiene que ser la vida: y hay gente alta, baja, gorda…
–A lo mejor se ha embrutecido al público y no les entra otra cosa por los ojos.
–Pero lo ha embrutecido la televisión, que da una imagen del mundo del espectáculo que no es real. A mi me da el sarampión cada vez que lo veo, porque esto es un oficio. Y esa sensación de que sólo importa lo que pasa de cintura para abajo trae en jaque a un país entero.
–Pero usted ha hecho mucha televisión.
–Y me encanta, es mi medio natural. Pero empecé en el teatro. Todo el mundo cree que yo empecé en Verano azul. Pero antes hice muchos papelillos. Así se empezaba, pero ahora le dan un papel protagonista a un adolescente y no le hacen un favor. Porque eso se pasa y no se acuerdan de ti.
–¿Si no le pregunto por Verano Azul en toda la entrevista… se sentirá extraña?
–Pensaré: qué educado es. Pero, vamos, me extrañaría mucho. Y yo estoy muy agradecida al personaje de Julia. Me ha dado muchas satisfacciones humanas. No tanto en el trabajo, porque durante muchos años fui la chica de Verano azul, y no te creas que era fácil que me contrataran.
–¿Vuelve por Nerja?
–Sí, claro. Es un sitio especial para mi y tengo amigos allí.
–¿Y ha vuelto a entonar el ‘No nos moverán’ guitarra en mano?
–No, pero tengo la guitarra en casa.
–Diga una buena causa por la que entonaría esa canción de nuevo.
–Hay tantas cosas… La violencia de género. ¡Hay tanto que se podrían solucionar con un poco de sentido común! Yo cogería la guitarra si con eso nos diese un ataque de sensatez a todos, hace falta.
–¿Y cuando empuja una puerta y resulta que es hacia adentro… qué piensa?
–Pues… en lo que tú quieres que te diga: para dentro, Romerales.
–Verano Azul, Compañeros… Farmacia de guardia… ¿Hace falta tener una tripulación de todas las edades para dejar huella?
–No es una regla: ahora se hacen series históricas y de todo tipo. Pero a mi me ha tocado trabajar con niños…
–¿Dominarán un día las risas enlatadas como en EEUU?
–En Farmacia de guardia se hacía un poco. Yo creo que se tienen que reír con las situaciones. Todo depende de los guiones.
–Parece que cuanto más triunfa el cine español fuera mas destructivos son algunos comentarios.
–Lo que ha pasado con el Mundial es algo insólito. Porque lo demás, lo nuestro lo echamos por tierra. En cuanto algún compañero destaca, se le empiezan a sacar defectos. Antes había un comentario: «Qué lástima, a Fulano le han dado un Goya… va a tardar en trabajar…» Y es cierto.
–Pintora, policía, conserje… ¿Con qué oficio de los que ha interpretado se quedaría?
–Me iría a Nerja a vivir, como el personaje de Julia. Claro que no pinto mucho. Vamos, nada.
Fuente: Diario Alcalá de Henares
Xavier Colás
María Garralón es una actriz madrileña que ha abordado el teatro, la televisión y el cine durante su carrera. Dejó la carrera de turismo para dedicarse por completo a la interpretación. Comenzó actuando en la pequeña pantalla, donde ha trabajado en series tan populares como Verano Azul, en el papel de Julia; Farmacia de Guardia, como María de la Encarnación; Compañeros, donde daba vida a Rocío; El Comisario, como Elvira; o Aquí no hay quien viva, como profesora de Mauri, entre otras intervenciones. Sus papeles en la gran pantalla no han sido numerosos, aunque en los últimos años está dedicando gran parte de su tiempo a grabar cortometrajes. Su carrera en el mundo del teatro comenzó antes de Verano Azul en compañías de teatro independiente. En los últimos años la hemos podido ver en La familia del chivo Froilán, de Jesús Bonilla; Trampa mortal, junto al fallecido Paco Valladares; Las de Caín, dando vida a Doña Jenara; como uno de los personajes principales en Arrayán, serie emitida en Canal Sur; Las chicas de calendario, compartiendo escenario con Beatriz Carvajal; o en El hotelito, en el teatro Fernán Gómez, donde estará durante el mes de septiembre acompañada de, entre otras, Bárbara Rey.
¿Quién cree usted que es María Garralón?
La misma de hace un porrón de años. Yo creo que he cambiado poquito, pero sobre todo lo han hecho las circunstancias, he crecido y tengo dos hijos maravillosos. Pero sigo trabajando en lo que me gusta, la interpretación me apasiona. Lo que ha cambiado es lo que me rodea, pero yo, personalmente, no.
Teatro, cine o televisión, ¿dónde se siente más cómoda?
No tengo ningún problema, no le hago ascos a nada. Me gusta todo. En el teatro es como me expreso mejor, porque yo empecé en el teatro y lo he vivido desde siempre. Lo que es un escenario, oler el decorado, sentir las luces… todo eso tiene una magia especial. Pero también me he pasado muchos años haciendo televisión y ahí estoy como en mi casa. Yo soy feliz haciendo televisión y me gusta mucho. Cine he hecho menos y no puedo opinar mucho por eso. Pero entre teatro y televisión me da igual, en los sitios disfruto mucho.
¿Ese amor por la interpretación se lo transmite también a las personas que tiene cerca?
No es que se lo transmita, es que lo están viviendo desde que han nacido. Mi hija no ha querido saber nada del mundo del espectáculo y mi hijo sí. Él quiere dirigir y ha hecho de todo, desde llevar unas luces a coger una cámara. Él sí ha sacado ese amor por este oficio. Mi hija simplemente es una espectadora maravillosa.
¿Cree usted que está encasillada con Julia, María de la Encarnación o Rocío?
No. Sólo son algunos personajes que he hecho y, aunque se parezcan, son diferentes o, al menos, tienen un nombre distinto, afortunadamente. Pero creo que no, además han sido personajes muy queridos, que es mucho más importante para mí. Así que no me siento encasillada, pero si lo estuviese me da igual, son personajes preciosos y estoy muy contenta con ellos.
¿Sigue teniendo contacto con los compañeros de las series de Verano Azul, Compañeros o Farmacia de guardia?
Con muchos sí, aunque no nos vemos todos los días. Pero siempre sabemos unos de otros porque vemos a alguien que ha visto a alguien… Con la gente de Verano Azul sí, porque hemos ido a eventos en Nerja, sobre todo con Juanjo Artero que sigue la profesión.
¿Nos puede adelantar algo de la obra El hotelito?
Pues es una historia un poco complicada, pero tal y como está planteada se entiende enseguida. El espectador no va a tener ningún problema en comprenderla. Porque no somos personas, realmente representamos comunidades, regiones autonomías… Yo soy Euskadi, por ejemplo.
Cataluña, Galicia, Andalucía, País Vasco… ¿Cree que estas regiones pueden resumir la España actual?
Es la historia de España representada por cinco mujeres. Cuando esto lo escribió Gala, que es cuando íbamos a pertenecer más a Europa y se empezaron a hacer las autonomías, tenía un sentido. Pero si ves la función ahora mismo, tal y como estamos, tiene casi más sentido que cuando la escribió Gala porque siguen las broncas, las peleas, las autonomías a rastras… Esta obra está de actualidad.
¿Cómo se encuentra una madrileña haciendo el papel de País Vasco?
Me ha costado mucho hacer este personaje. La vasca, como yo la llamo, es una mujer muy metida para dentro, con un mundo interior muy importante. Una de las cosas que más me ha costado es aprender cosas en euskera. Es un idioma dificilísimo. Sobre todo porque yo soy nacida en Madrid, aunque mi madre era vasca, pero no tengo costumbre ni del acento, ni del idioma, ni de nada… Me ha costado un poquito, pero yo creo que lo he conseguido.
¿Ha cambiado la función actual de la que hizo antaño?
Se ha tenido que cortar mucho porque, aproximadamente, dura unas 2 horas y media y aquí, en el teatro, nos permitían un total de hora y media de función. Pero creo que la esencia de lo que Antonio quería decir queda plasmado en ese tiempo.
¿Cómo se siente usted haciendo un personaje de una obra de Antonio Gala?
Yo feliz, porque es la primera que hago. Nunca había hecho una función de Antonio. A veces digo: “¡Ay! ¿por qué habrá escrito esto tan complicado?”. Pero luego ves que todos siguen adelante y que con los ensayos se van consiguiendo cosas y además las entiendes, porque para nosotras ha sido difícil meternos en la piel de estas mujeres con lo que representan, su tierra, sus gentes. Las protagonistas son el sentir de esas gentes y eso no es nada fácil de representar. Nos ha costado, hemos sudado mucho, pero yo creo que se ha conseguido.
¿Por qué cree que Antonio Gala ha elegido a la mujer como personaje principal?
Pues yo creo que porque Antonio admira mucho a la mujer por las cosas que ha escrito y que he leído… Creo que es un admirador de la mujer y escribe muy bien para las mujeres y nosotras le estamos muy agradecidas por ello.
Fuente: El Imparcial
© Juan Pablo Tejedor
Del 9 al 11 de abril ha estado en Málaga la comedia policíaca Trampa Mortal, escrita por el gran Ira Levin y protagonizada por Paco Valladares, María Garralón, Marisa Segovia, Rafael Esteban y un actractivo (aunque sin barba) actor llamado Alejandro Navamuel. El día del estreno en la ciudad de Terelu fui con mi madre a verla, en plan la Pantoja y Doña Ana, y esperé a que los actores saliesen para que me firmasen el libreto. Y entre firma y alguna foto le pregunté a María Garralón si querría concederme una entrevista para esta tu web amiga, y me dijo que sí, quedando para el día siguiente.
Y ahí estaba yo a la hora acordada, con mi camiseta de Ruperta, esperando en la entrada del teatro, a lo Eva al Desnudo, a que apareciese la actriz que encarnase a tantas mujeres que nos han acompañado en la pequeña pantalla: desde Julia en Verano Azul a la conserje Rocío de Compañeros, pasando por María de la Encarnación en Farmacia de Guardia entre tantos y tantos trabajos. Así pues, llegó ella, más maja que las pesetas, con unas gafas de sol, y me dijo que iba tarde, que si podía pasar con ella al camerino para ganar tiempo.
Así pues, me veo en el camerino con María Garralón, teléfono móvil-grabadora en mano y comienza la entrevista. A mitad de la primera pregunta me doy cuenta que, debido a mis nervios tipo “niño huérfano en Sorpresa Sorpresa”, olvidé darle al REC, por lo que tuvimos que empezar de nuevo. Y este es el resultado.
Entrevista Exclusiva a María GarralónLleváis representándola desde principios de este año. Para que al lector le pique el gusanillo, cuéntanos ¿De qué va Trampa Mortal?
Trampa Mortal es una obra policiaca sin policías, con un guion muy bueno, y lo que me gusta es que, pese a que el público tiene muchos datos, creyendo saber ya quién ha hecho qué, sorprende mucho al espectador porque en un segundo da la vuelta y es otra cosa. El policiaco es un género que yo no frecuento ni como lectora ni siquiera como actriz, ya que últimamente estaba haciendo dramas, pero me gustó mucho este papel de alemana loca.
Interpretas a una vidente alemana muy particular y un poco entrometida. ¿En quién te inspirastes para hacerlo?
Al principio me costó un poco el acento, pero me inspiré en una amiga alemana de Guardamar del Segura, y yo me dije “esta va a ser mi Helga Ten Dorp”. Al principio yo hacía el papel más fuerte, y ella vino a verme al estreno en Alicante y me dijo que estaba muy bien, pero que parecía más rusa porque pronunciaba mucho las erres, y resulta que los alemanes tiran más hacia la g, sin llegar al extremo del francés. Y me costó mucho, después de hacer todos los ensayos con la erre. El personaje está escrito en clave de humor pero para que el suspense que haya en cierto momento se pueda disipar un poco y hacerlo más liviano.
Uno de tus míticos papeles televisivos es el de Julia en Verano Azul. ¿Sabes algo del remake de la serie, que se dijo que se iba a hacer?
Se anunció, pero yo creo que al final no se hará. Yo creo que cuando las cosas ya están hechas, y han tenido un éxito tan grande, hay que dejarlas estar.
Por tu trayectoria tanto televisiva como cinematográfica podríamos decir que eres una Chica Mercero. ¿Cómo viviste la entrega del Goya Honorífico a Antonio Mercero?
Pues con mucha emoción, la verdad. Porque no está bueno, porque está pachuchito y me da mucha tristeza y mucha pena verle así. No te puedes imaginar qué ser tan inteligente, divertido, tan ameno, tan sabio, tan culto… y de pronto verlo así tan mermadito me da mucha pena. Pero me encantó que se lo dieran, quedó muy bonito y fue muy entrañable.
Con Mercero trabajaste en Farmacia de Guardia, donde tu personaje decía la mítica frase “Para Dentro Romerales”, un chascarrillo que todos hemos dicho alguna vez.
Pues no era una frase que estuviese en guion, sino que surgió porque Cesáreo siempre se equivocaba y abría al revés, y fue una cosa que surgió en los ensayos sin estar escrito, y mira, funcionó, funcionó.
Recientemente volviste como María de la Encarnación a la Farmacia Cano en el telefilme.
Sí. La última guardia fue un homenaje a esos cinco años que estuvimos de grabación, lo que fue Farmacia de Guardia para Antena 3, como serie para el público y hacia Antonio Mercero, lógicamente.
Farmacia de Guardia tenía unos personajes secundarios de lujo. ¿Cual era tu secundario favorito?
Había fantásticos. Pero me quedo con Doña Paquita, con esos gatos que se convertían en tigres, que no sabes qué vida nos dieron… Y ella era un encanto de persona. Pero había mucho más. Por esa serie pasó media profesión.
Continuaste en Antena 3 con las series Menudo es mi padre y poco después en Compañeros, serie en la cual repetisteis muchos actores, como Miguel Rellán, Julián González, la niña Olga Molina… ¿Fue casualidad que tantos actores coincidierais en ambas producciones?
Fue porque empezamos todos en Menudo es mi padre, la cual tuvo un momento en el que no sabíamos que si seguía, que si no seguía…Y la Productora, Globomedia, tenía ya el proyecto de Compañeros, y como eran la misma empresa, los mismos productores, y como encajábamos en los personajes, por eso muchos actores pasamos a trabajar en Compañeros.
Aquí en Málaga en dos canales locales pudimos ver el pasado verano la reposición íntegra de Compañeros. ¿Sabes si esto ocurre en otras ciudades?
Pues no tenía noticias. Sé que Farmacia de Guardia la reponen de noche en algún canal de la TDT, pero lo de Compañeros no lo sabía. Pero me parece muy bien.
En Youtube he descubierto vídeos tuyos participando en el programa La comedia musical española, junto a Maria José Cantudo y Quique Camoiras entre otros.
Fue una serie que se hizo sobre la Revista, y la hacía García de la Vega, y yo participé en dos o tres episodios. Era muy divertido, y cantar, aunque no lo haga bien, es algo que me gusta mucho. Y un género como la revista, en televisión, tan cuidado… Para mí fue estupendo hacer aquello.
Por último, manda el mensaje que quieras a los lectores de Sufridores en Casa.
Que les guste el teatro, que sean buena gente y que disfruten de la vida, que es muy bonita.
Fuente: Sufridores en casa
Por Mike Medianoche
FRAN EXTREMERA Del papel de Julia, la solitaria pintora de «Verano Azul», le ha quedado un extraordinario apego por Nerja y el resto de la Costa del Sol, pero María Garralón además está segura de que ahora se enamorará de Coín, donde interpretará a un nuevo personaje en «Arrayán».
¿Qué supone para usted volver a formar parte en la Costa del Sol del elenco de actores que dan vida a una serie de éxito?
Es una maravilla. Porque esta región ya me gustaba incluso antes de rodar Verano Azul, pero imagínate ahora, después de tantos años en los que no he dejado de volver. Interpretar encima a uno de los nuevos personajes de Arrayán, de los que entran en la nueva temporada, es algo muy especial. Ahora estoy empezando a conocer a todo el equipo. Pero puedo decir que son una maravilla. Es un reto incorporarme a este trabajo, porque estamos ante una serie que tiene salida diaria y se trabaja mucho y muy bien. Es quizás el gran secreto para que continúe tantos años después. Pero estoy muy contenta. Me encuentro fenomenal en Coín.
Julia se marchó de Nerja al finalizar aquel Verano Azul, pero usted se ha convertido hasta en turista honorífica de este municipio malagueño.
Regreso casi todos los años, bien porque haya algún evento, como es esta vez el 30 aniversario de la primera emisión, o porque es un lugar que quiero muchísimo. Volver a esta tierra me da vida. Me encanta pasar siempre que puedo una temporada entre mis amistades de siempre.
Aquella grabación, de la que han transcurrido ya más de tres décadas, parece que se regenera de padres a hijos. ¿Qué magia alberga para que siga aún tan vigente?
Este pasado sábado volví por ejemplo a Nerja y lo cierto es que parece que seguimos rodando. Es un misterio que tiene esa serie, caló muy hondo entre la gente. Y la prueba es que todo el mundo es muy cariñoso con todos los personajes. Observas el afecto y el cariño de la gente cuando te mira o habla y vuelves a sorprenderte. Pero el verdadero artífice de todo esto es Antonio Mercero. Él es el padre de todo lo que ha hecho. Y es que todos sus trabajos en televisión, empezando por este, han tenido ese sello de sensibilidad mezclado con humor. Todos los homenajes, todas las efemérides de Verano Azul, esa forma de ser de la gente, cuando nos ve, se la debemos a él. Sin su forma de elaborar estas series, sería imposible vivir esta experiencia.
Esa sensibilidad que en ciertos aspectos se ha podido perder con el paso de las décadas, ¿es también el secreto para comprender que hoy en día hasta los más pequeños sigan acudiendo a usted para encontrarse con Julia y no con María?
Llevo muchos años manteniendo esta misma conversación con mucha gente. Porque siempre te comentan muchas personas que vieron la serie como niños o adolescentes, que la tienen en casa y se la ponen a sus hijos para que sean mejores personas. Yo les digo que todo lo que sirva para que la gente sea mejor, bienvenido sea. Si Verano Azul, treinta años después, sirve para eso… perfecto. Yo misma compruebo que esos niños siguen viéndola con los ojos de la inocencia y mira que ahora los niños son mucho más rápido para todo. Pero lo que es el fondo de las cosas, eso no ha cambiado nunca. Es el mérito de esta producción, que está basada en cuestiones auténticas, de la amistad, del amor, del entendimiento, de mil valores que hay en el ser humano y no han cambiado.
¿Considera usted que este país vive precisamente una nueva edad dorada para la producción propia, con series nacionales que superan en audiencia a multimillonarios trabajos realizados en el extranjero?
Siempre me he dicho que el público ve en televisión lo que le ponen. Pero lógicamente, si hay series buenas, lo normal es que las premie con su fidelidad. Aquí siempre ha gustado el trabajo bien hecho, las novelas y series que desde hace muchos años cuidaban las historias. Cada tiempo responde a una manera de ver las cosas. Pero lo cierto es que en más de una ocasión nos ha costado mucho alabar lo nuestro. Aquí podemos hacer historias preciosas, tenemos actores estupendos y cuando se hacen con confianza y medios, ahí están los resultados.
¿Es más fácil hoy en día ser actor, respecto a los tiempos que usted vivió como principiante en la escena?
El mayor problema que tienen las generaciones que empiezan ahora es el de la competencia. Hay muchísimos actores. Y quizás sea porque ahora es algo maravilloso que un hijo o una hija opte por esta vocación. Pero en mi época tenías que luchar contra la familia y hasta contra los amigos. Aquello era una carrera de fondo, muy diferente.
El cine es caso aparte. A diferencia de las series, atravesamos un momento difícil.
Personalmente he hecho muy poco cine, pero como espectadora siempre me he quejado de esa frase tópica en relación a que el cine español es peor respecto al norteamericano. Es una equivocación. No todo lo de aquí es bueno, pero tampoco es todo bueno lo que se importa de América. Como ejemplo os puedo adelantar que he participado en una nueva película de Benito Zambrano y estoy segura de que llegará lejos. Tal y como trabaja Benito y tal y como es el texto de La voz dormida, estoy segura. Aquí hacemos bonitas historias y hay gente con mucha talento. Pero no podemos ser tan duros con quienes no aciertan.
Volveremos a poder encontrarnos con usted en Nerja, del 11 al 12 de octubre, en el aniversario de Verano Azul. Pero con la diferencia de que esta vez su admirado Miguel Joven «Tito» ya será embajador.
Este sábado bromeábamos con su nuevo título, el de embajador turístico de Nerja. Tengo por él adoración. Era el pequeñito de la pandilla. Todo lo que te pueda decir de él es poco. Yo los quiero a todos, pero él, como se ha criado en Nerja y era el más pequeño… Es de justicia que se le haya otorgado este título. Siempre ha sido un niño muy educado y que se ha empapado mucho de las cosas de su pueblo para luchar por Nerja desde Verano Azul. Se merece este reconocimiento.
Fuente: La opinión de Málaga